viernes, 13 de enero de 2017

Tejiendo en enero

En este momento tengo exactamente 9 proyectos empezados, pero estoy tratando de centrarme solamente en 3. La idea es que, hasta que no se termina uno de ellos, no se trabaja con otro de los 6 restantes o nuevo.

Manta multicolor:



Este es el proyecto que tejo los fines de semana, cuando tengo más tiempo libre y puedo pegarle buenos empujones.

Aunque el vikingo sólo se qued aa dormir un día en el cole, debe tener una manta hecha por su mami. Tengo que esmerarme y correr si no quiero que llegue la primavera.

Con esta manta cometí dos errores garrafales de principiante. El primero fue comprar la lana (19 colores, nada menos) teniendo en cuenta sólo el peso y grosor de cada madeja, pero no los metros. Conclusión, me va a faltar lana y tendré que comprar 19 madejas más.

El segundo error fue montar puntos demasiado estrecho y ahora el inicio queda como raro, el tejido se va ensanchando. Quiero arregarlo con un borde, pero si alguien tiene otra idea soy todo oídos.

Calcetines para mi hermano:


Este es el proyecto que llevo en el bolso.


Me apetecen unos calcetines sencillos, he sido buena y he cogido unosque tenía a medias en lugar de empezar unos nuevos, aunque no me entusiasma demasiado el color.

Pero los estoy disfrutando mucho!

Andamos ya conquistando el talón.

Afmaeli:




Este es el proyecto sin prisas que tengo siempre a mano en casa, para cuando arranco cuatro minutejos entre semana.

Es el KAL que estamos haciendo en Spanish Swap. Me encanta la lana lopi, ¡pica tanto!


lunes, 9 de enero de 2017

Anders, jersey de Navidad

Hace unas semanas, en esta entrada, os comentaba el jersey navideño que estaba tejiendo para que el vikingo estrenara en Nochebuena. Os decía, y me mantengo en ello, que me estaba encantando hacerlo, que lo estaba disfrutando y me estaba gustando el resultado. Además, logré terminarlo antes de lo previsto, con lo cual pudo lucirlo el día señalado.

Estaba guapísimo porque le hace juego con sus ojos, mal me está que yo lo diga, y además le quedaba un poco grande, lo cual me hace albergar esperanzas que todavía quizás el año que viene se lo podrá poner, ya que en esta edad no crecen tan deprisa.



Hasta aquí todo bien, pero hay un pero. Siempre hay un pero.

Resulta que cuando lavé la prenda, la lana azul (Madelinetosh Sock en color Cobalt) perdió bastante residuo de tinte y ello hizo que se tiñera la lana en color crudo, quedando ésta en un tono azul muy clarito. Una buena p*tada.

Esto no es la primera vez que me pasa. Hace años, con esta manta también azul y cruda, me pasó. Por aquél entonces supuse que fue porque la lavé con agua caliente y, desde entonces, procuro mucho lavar con agua tibia tirando a fría, para que no me pase más. Pero ha vuelto a pasar, y esta vez ha sido porque la Madelinetosh está teñida a mano, tiene un color muy potente y no estaba bien fijado, cosa que suele pasar. Hace tiempo oí que hay gente que lava las madejas artesanales antes de tejerlas y ahora sé por qué. Yo no lo haría para prendas del mismo color, pero os aseguro que he aprendido la lección y, la próxima vez que trabaje en varios colores con lana teñida a mano, pienso lavar las madejas. Y no una, sino dos o tres veces, ya que la segunda vez que lavé el jersey volvió a suceder lo mismo.



En fin, cosas que pasan. No queda mal pero no es lo que yo quería, el jersey me encantaba y me da bastante rabia, pero de nada me sirve ya amargarme porque no se puede arreglar. De todo se aprende.

Fue misión imposible hacer fotos decentes donde el jersey se viera bien, pero os hacéis una idea.

Cuando le pongo el jersey, lleva los botones delante, pero también podría llevarlos detrás y quedaría igualmente genial.



Ya estoy pensando en la prenda de las próximas navidades, que al paso que voy más me vale empezar en un par de meses.

Detalles aquí.

sábado, 7 de enero de 2017

Propósitos tejeirles para el 2017

Sí, ya sé que nunca consigo lo que me propongo a principios de año, pero yo sigo erre que erre con mis buenas intenciones, que creo que no le hago daño a nadie (salvo a mi autoestima).

Para el 2017 quiero renovarme y quitarme de en medio pesadas losas que llevan demasiado tiempo deseando que haga algo con ellas.

Tengo tres propósitos, sólo tres. Empezando por dos grandes clásicos, y finalmente una novedad.

1. ACABAR CON TODOS MIS PROYECTOS A MEDIAS

Virgensita de mi vida, que hay cosas que llevo arrastrando desde verano del 2014. ¿Dónde quedó aquella máxima mía de no tener entre agujas ningún proyecto durante más de un año? Todo lo que hoy tengo empezado, debe estar terminado el 31 de diciembre de 2017, especialmente lo comenzado con anterioridad al 2016. Sólo soy flexible con una manta de restos, en el caso de que no me queden restos y aún sea pequeña

2. REDUCIR STASH

Realmente llevo mucho tiempo sin comprar caprichos, salvo las Felici. Pero me gusta tejer para mi hijo y nunca tengo nada que me sirva a mano, y tengo que comprar (vaya, qué novedad), así que se me enquista todo irremediablemente. Si consigo acabar el año con una madeja menos que cuando lo empecé, daré este propósito como cumplido.

3. RE-BLOQUEAR 

Si bloquear una prenda (especialmente un chal) da una pereza supina, re-bloquearlo ya es la muerte súbita. Todas esas horas y horas estirando y colocando agujas, qué horror. Y cuando crees que ya está y te has librado para siempre, de repente te has puesto esa prenda tantas veces que vuelve a ser una boñiga y hay que volver a darle forma. Yo tengo una cesta de boñigas que hace años (sí, años, qué vergüenza) que esperan ser re-bloqueadas y nunca encuentro el momento. Me he propuesto hacer una prenda por semana y, para ello, voy a renovar todo mi material de bloquear, ya que mis piezas de goma eva están roídas por mi gato y mis agujas tan oxidadas que pasan el óxido a la ropa. Si hay que hacer algo desagradable, por lo menos hagámoslo bien.

Y a parte de todo esto, por supuesto, quiero seguir participando en la comunidad tejeril como lo estoy haciendo hasta ahora. De momento ya me he liado con un KAL de un lopapeysa organizado por The Spanish Swap, y estoy esperando a que Pilar dé el pistoletazo de salida a los Swapetines de este año.

Una vez más, me creo que me lo he puesto fácil. A ver lo que pasa dentro de un año.

lunes, 2 de enero de 2017

Winterfell Socks ¡acabados!

Vale, reconozco que en mi última entrada dije que los calcetines Winterfell habían sido el proyecto más aburrido que he tejido en 2016 y que, además, no quedaron tan bonitos como me esperaba. Pero la verdad es que, una vez limpios, secos y puestos, la cosa mejoró un montón y ahora estoy encantada con ellos.Me los puse para Nochevieja, estrenar calcetines hechos a mano es la mejor manera de entrar en el nuevo año con buen pie (ah, ¡mis neuronas y los chistes fáciles!) y desde entonces los quiero mucho más.

No son perfectos, tienen ñapas aquí y allá pero son gustosísimos y muy calientes (mi casa bien hace honor al nombre de los calcetines).



Me encantó hacer las "latvian braids" (esa especie de circulitos trenzados bicolor que hay debajo del elástico). Fue la primera vez que probaba esa técnica y, aunque es un poco lenta, queda muy resultona ¡y es muy fácil!

Lo que más se me atragantó fue buena parte del calcetín, esas interminables vueltas con rayitas y puntitos, uf, muy cansino. De haber sabido que era así quizás nunca los hubiera tejido pero no me arrepiento de haber empezado estos calcetines misteriosos, me gustan mucho y son muy de mi estilo.

Por debajo quedan así. También era la primera vez que hacía las disminuciones en los puntos del talón y no en los laterales del empeine.



Los terminé a la carrera un día después de que terminara el plazo para el sorteo y con ellos di por terminado mi año tejeril. Creo que han sido lo más vistoso y potente que he hecho en 2016. Si no los hubiera tejido, casi todo lo demás habrían sido "proyectos de no pensar", y de vez en cuando hay que mimar el orgullo de tejedora.

Detalles, aquí.


sábado, 31 de diciembre de 2016

Resumen tejeril 2016

Si el año pasado ya los números me parecieron bastante peniles, este año lo mejor sería que me escondiese en una cueva y no volviera a salir nunca más.

Tejo poco. Es un hecho. Pero un hecho en contra de mi voluntad.

En fin, lamentos no sirven. Esto es lo que hay y esto es lo que pasa cuando se es madre trabajadora de un bebé arma de destrucción masiva y se tiene la pequeña manía de empezar mil cosas cuando todavía no ha terminado las otras dos mil pendientes.

Pero no pasa nada, todo volverá a su cauce.

Menos lo de tener mil proyectos empezados a la vez. Eso no cambiará nunca.

Y sin más dilación, a falta de algunas cosillas por fotografiar, esto es lo que ha dado de sí el 2016:

- He comenzado 16 proyectos
- He terminado 17 proyectos (2 de ellos los empecé en el 2015 y otro en 2014)
- He desechado 0 proyecto (oleeee oleeee)

- Con el que más he disfrutado tejiendo: El Olympic Lopapeysa, tanto por el contexto, como por lo bonito que es y lo rápido que lo acabé.

- Con el que más me he aburrido tejiendo: Al final fue el Mystery Sock. Prometía y quedó bonito, pero de no haber sido porque quería acabarlo a fecha para entrar en el sorteo, se habrían quedado en el olvido por un largo tiempo.

- El que más he usado: Father and Son cowl, los usan casi a diario :)

- El que menos he usado:  So Greenpeace, porque se me deshizo justo al terminarlo. Maldito steeking fallido.

- El que me ha sorprendido gratamente: No me he llevado sorpresas este año, ni buenas ni malas.

- El que me ha decepcionado: Lo mismo.

- He usado 38 madejas
- He adquirido 52 (y seguimos para bingo..)





En cuanto a los propósitos que me hice hace un año, tampoco es que haya ido muy bien, jeje.

A duras penas he podido empezar y acabar 12 proyectos este año, pero eso sí lo conseguí.

No he podido terminar con 12 madejas menos de los que empecé. Iba bastante bien hasta la mitad del año, y al final se fue todo al traste cuando llegaron a casa las Felici y los 19 ovillos para la manta del cole del vikingo.

Y de los libros que he leído... Paso palabra.

Eso sí, de las pequeñas cosas que quise hacer, no me he dejado ninguna: he participado en swaps, en KAL, he mimado mucho a mi cachorro y, en fin, que en ese sentido no me puedo quejar.

Para el 2017 tengo algunas ideas más, pero eso lo dejo para otro día.