viernes, 27 de febrero de 2015

Viernes de Swapetines 2015 (III)

Quizás es demasiado pronto, pero hoy desvelo patrón... sólo patrón, colores no.

Eso será otro día...


viernes, 20 de febrero de 2015

Viernes de Swapetines 2015 (II)

Aunque los empecé hace días, esta última semana no he tejido ni una puntada de los Swapetines debido a otro proyecto que apremiaba mucho más (pendiente de terminar también). Se me acumula la faena, pero no dejaré que me pille el toro.

Es prontito todavía para desvelar el patrón, peeeeero no para dar una pistita. Interpretadla como queráis ;)


lunes, 16 de febrero de 2015

Calcetines para viajar en avión

Esta entrada es una especie de secuela de la anterior.

A principios del mes de diciembre, para el puente de la Purísima, mi costillo y yo hicimos una escapadilla a Bruselas.

Como "sólo" tenía unos diez u once proyectos en marcha decidí que la ocasión merecía empezar algo nuevo, y qué podía ser mejor que unos calcetines cuya autora había bautizado como "Socks on a Plane".

También me venían genial para participar en el reto Sockdown de diciembre, compitiendo en las categorías "Patrones que empiezan por S, K o A" y "Patrones Sobrevalorados". Por cierto, hasta la fecha ha sido el único reto terminado a tiempo. Y bueno, también el único reto terminado, así a secas.




Los empecé unos días antes del viaje para pillarle el tranquillo al patrón, aunque realmente es muy sencillo, y luego ya en el avión y en Bruselas todo fue rodado.

Al final tuve que apretar un poco para poder terminarlos a tiempo, ya que fueron un regalo de Reyes para mi madre.


No es que sean nada fuera de lo común, pero a mí me gusta cómo quedan las trenzas laterales en los calcetines y tejerlos me trajo bonitos recuerdos, ya que la lana usada fue comprada años atrás en otro precioso viaje, a Amsterdam concretamente.

Y hablando de esto, a mí me encanta comprar lana siempre que voy de viaje porque, como acabo de decir, luego al tejerla me vienen recuerdos bonitos. En Bruselas habia un par de tiendas de lana cercanas a hotel y me llevé algunas cositas, aunque mi tesoro más preciado fueron un par de madejas de Koigu KPPPM a mitad de precio.



 Siempre había querido probar esa lana, pero una media de 13-15 euros por una madeja de 160 metros y 50 gramos me parecía demasiado. Así que cuando la vi al 50% no me lo pensé dos veces. Sólo había 3 colores donde elegir y tampoco es que sea el más bonito del mundo pero oye, estoy tejiendo con ella una chaquetita de bebé bastante apañada.

Detalles de los calcetines, aquí.

martes, 10 de febrero de 2015

Yo subí unas agujas de punto en un avión (y viví para contarlo)

Seguramente en nuestra vida de tejedoras tarde o temprano tengamos que coger un avión. Y probablemente, cuando esto suceda, también nos hagamos la pregunta del millón: ¿puedo subir las agujas de punto a bordo?

¡Cuántas veces habré leído esta pregunta en un foro de internet! ¡Y cuantas veces me habré hecho yo misma esa pregunta!

Pues hoy quiero hablaros de eso, de mis experiencias, de mis opiniones y de mis averiguaciones. No, esto no es un artículo meticuloso de una revista especializada, pero quizás resuelvo alguna que otra duda.

Lo primero de todo, yo hasta hace relativamente poco no me atreví a subir unas agujas en un avión. Me daba miedo que me las quitaran, pero sobre todo me daba pereza pensar cómo iba a burlar los controles del aeropuerto, así que directamente ni lo intentaba. Un buen libro o una revista y a correr. Si hasta viajé tropocientas horas a Japón sin hacer una puntada. Claro que, en aquella época, yo desconocía los placeres y ventajas de las agujas circulares, así que metí las Pony de toda la vida en la mochila roñosa que facturé y llegaron dobladas, jeje. ¡Qué tiempos!

En fin, a lo que iba, que me pierdo.

La primera vez que reuní el valor necesario para desafiar los controles del aeropuerto fue en marzo del 2013, cuando viajé a Praga. Me había informado muy bien de la mejor manera de hacerlo, y así procedí:

- Desmonté las Knit Pro de la labor que estaba tejiendo (los inicios de un Ishbel) y puse a los cables los taponcitos correspondientes para que no se me escaparan los puntos.
- Guardé las puntas de las agujas en un estuche lleno de bolis.
- Metí el estuche y la bolsa de la labor en el equipaje de mano.
- Puse cara de "esto no va conmigo" en el control del aeropuerto.

Y sí, ¡bingo! Funcionó. Me sentí una superheroína, una rebelde de la sociedad, una desafiadora de la norma establecida... total, ¿para qué? Pues para que me metieran en el asiento del medio de un avión low cost y estar tan apretada que las dos únicas dos vueltas que tejí fueron sólo por desdén. Porque madre, ¡qué incomodidad!

Aún así me seguí sintiendo satisfecha de mi proeza, y ahí va el documento gráfico que lo demuestra:


Para el viaje de vuelta decidí que no valían la pena los nervios pasados en el control del aeropuerto y todo el Mcgyverismo montado para disimular, total, para no poder tejer nada, así que ni lo intenté. Y lo mismo pensé en el viaje de ida y vuelta a Londres que hice ese verano.

La siguiente vez que cogí un avión fue este último septiembre, nuevamente para viajar a Londres. Decidí que quería volver a intentar subir mis agujas, pero esta vez fui un poco más rebelde. Llevaba unos calcetines a medias (estos, en concreto) y no desmonté las agujas (no se puede) ni nada por el estilo. Las dejé puestas y pasé una lifeline entre los puntos. Lo hice así tanto en el aeropuerto de ida (Barcelona, El Prat) como en el de vuelta (Londres, Gatwick) y en ambas ocasiones triunfé como la  Coca-Cola.

No tengo documentos gráficos de la hazaña pero sí quiero enseñaros una foto dentro del avión del viaje de vuelta. No habíamos comprado los asientos (otra trampa saca-cuartos de las compañías aéreas), pero nos presentamos prontito a hacer el check-in y pudimos elegir con una máquina los asientos. Y cuál fue nuestra mayor sorpresa al darnos cuenta que podíamos escoger los asientos en primera fila, con mucho más espacio y que normalmente tienen un plus de precio, totalmente gratis. ¡Eso sí fue un triunfo! ¡Toma comodidad!



Y, finalmente, para un viajecillo exprés a Bruselas este diciembre lo volví a hacer. Ya ni lifelines ni nada, qué pereza de todo. Agujas montadas en la labor y arreando. Ningún problema en ninguno de los dos aeropuertos.

Y aquí la foto de mí misma tejiendo los calcetines de aquél momento, que por cierto el patrón se llama (como no podía ser de otro modo) "Socks on a Plane".



Después de estas tres experiencias, se me ha quitado casi por completo el miedo y respeto a subir las agujas en el avión. Entiendo a la gente que desmonta la labor para disimular un poquito, pero creo que no siempre es necesario.

Eso sí, creo que es importante tener muy en cuenta que nunca hay que fiarse al 100% de que te las vayan a dejar pasar. Y no depende de la compañía aérea, ellos no están en el control del aeropuerto. Como mucho te mandarían guardarlas una vez dentro del avión, aunque no conozco ningún caso.

Dependerá del aeropuerto y, sobre todo, dependerá de la persona que está en el control, de su integridad y de si ha desayunado o no un buen bol de All-Bran.

En el caso de que te toque uno de estos, quizás entonces sí que agradecerás haber puesto una lifeline o "salvado" de alguna manera los puntos vivos de las agujas que te acaban de quitar. Hay gente que recomienda llevar un sobre pre-franqueado para poder mandar de vuelta tus agujas a casa en el caso de que no te las dejen subir, y así no se las quedan allí. Y sea como sea no vale la pena discutir, si no te dejan, no te dejan. Lleva siempre un plan B, por si las moscas.En cualquier caso, creo que nunca hay que olvidar llevar en la maleta facturada unas agujas del mismo tamaño, por si acaso.

Ah, todo lo que yo os cuento es basado en mi experiencia con agujas circulares, no lo he probado con las de doble punta y creo que con las rectas ya casi ni me atrevo a soñar que me dejen pasar. Y lo que yo tampoco recomendaría sería el intentar subir unas agujas de metal, aunque yo me he sentido tentada de hacerlo, sólo para ver si colaba. Para ir seguros es mejor optar por la madera o el plástico y mejor aún si no les tienes mucho cariño. Yo he visto en su blog a Yarn Harlot tejiendo en el avión con sus carísimas Signature de acero. Vaya par de ovarios, sí señor. Yo no me atrevo a eso ni en un millón de años.

Os dejo algunos artículos encontrados por internet por si os apetece leer más y mejor sobre el tema:

- Truco curioso publicado en IFIL
- Regulaciones de la TSA
- Los trucos y experiencias de Ángela de La Maison Bisoux
- Completísimo artículo de Pilar en About.com
- Consejos de Gabriela
- Una de las muchas charlas sobre el tema en Ravelry, con experiencias de varias tejedoras en castellano.

Como veis, sobre todo si habéis leído el último enlace, no hay que tener tanto miedo y respeto al asunto. A mí me costó dar el paso y ahora me doy cuenta de que no era para tanto. Sencillamente hay que tener en cuenta algunas cosillas por si saliera mal, pero ya está. Nadie se va a a acordar de tu cara cuando vuelvas al aeropuerto ni te pondrán en la lista de "Los más buscados".

¡Ánimos y a subir esas fotos tejiendo en el avión!

viernes, 6 de febrero de 2015

Viernes de Swapetines 2015 (I)

Como no podía ser menos, este año me meto de lleno en el sarao swapetinero.

Tengo poco tiempo, muchos proyectos en marcha y un cansancio galopante que va a más y eso ha hecho que me lo piense un poquito más que en otras ediciones... pero qué carajo, ¡no me lo podía perder! Eso sí, dudo que actualice tanto como antaño, pero sí que iré poniendo mis cositas, eso seguro.

Ya tengo sorprendida/o (este año podría ser un chico, jeje). Patrones y colores decididos y muuuuuchas ganas de empezar.

¡A por ellos!

lunes, 19 de enero de 2015

Our little family



Para ser correctos, el título del post debería ser "Mi pequeña unidad doméstica", porque afortunadamente mi familia se extiende más allá de un novio friki y un gato guapetón, jeje, pero os hacéis a la idea.

Hace meses que terminé este pequeño bordado y todavía ni lo he arreglado por detrás, ni lo he colgado, ni, hasta ayer, fotografiado.

Encontré los esquemas por pura casualidad googleando y los adapté a nuestras características personales. Creo que provenían de la web de Martha Stewart.



¡Yo los encuentro simpatiquísimos!

lunes, 12 de enero de 2015

El coll del Lluís

Este ha sido mi último proyecto terminado en 2014, un cuello para regalar a un compi de trabajo para el amigo invisible.

Las fotos son caca de vaca porque no se ve nada, peeeero el cuello era cosa sencilla sencilla sencilla, nada más que simple canalé, lo que realmente le hace lucir es la lana: una Malabrigo Ríos en color Candombe.



Detalles, aquí.

lunes, 5 de enero de 2015

Resultado reto 2014 (crónica de un fracaso anunciado)

Y para hoy, mi particular auto-regalo de Reyes: el hostiazo en la cara del balance de los retos que me propuse para el 2014.

Ha sido un desastre declarado, pero lo cierto es que poco me importa. Me lo he pasado bien tejiendo lo que he tejido y nada más importa, ¿verdad?

En fin, corramos un tupido velo y dejemos que las imágenes hablen por sí solas.





FE DE ERRATAS: El chal Lumen, el negro, no está terminado sino a medias.

jueves, 1 de enero de 2015

Tejido en 2014

Me encanta ver en los blogs los collages que hace la gente con todo lo que ha tejido/cosido/loquesea durante el año. El mío no es tan bonito ni está tan bien presentado como muchos de los que se ven por ahí, pero a mí me llena de orgullo y satisfacción y me sirve para hacer balance.

En estas fotos está todo lo terminado durante este año. Hay cosas que las empecé en 2013, cosas que no os he enseñado aún y tengo cosas a medias que no he terminado y no he puesto aquí.






Viendo estas fotos saco diferentes conclusiones:

1. El proyecto estrella de mis agujas siguen siendo los calcetines (este año muy sencillos)
2. Tejo demasiadas cosas para el cuello que luego no me pongo (la prueba es que muchas han sido regaladas)
3. Tejo demasiados pocos jerseys y chaquetas para mí, que es lo que realmente podría usar más.

Sabiendo esto, intentaré tejer con más conciencia en el 2015 (obviamente, al final acabaré haciendo lo que me salga de la flor).

El balance de cifras que hice el año pasado me gustó, así que... ¡repetimos!

- He comenzado 37 proyectos
- He terminado 31 proyectos (4 de ellos los empecé en el 2012)
- He deshechado 5 proyectos (1 de ellos lo empecé en 2012)

- Con el que más he disfrutado tejiendo: Calcetines terapéuticos
- Con el que más me he aburrido tejiendo: Emily D. (por poner algo)

- El que más he usado: La funda de mi Kindle. Va conmigo a todas partes
- El que menos he usado: Los Lirios (no me gustó al verlo terminado al bloquear, y ahora decora el pomo de mi armario de lanas)

- El que me ha sorprendido gratamente: Inspiración Vikinga
- El que me ha decepcionado: Isle of Gayle. Tenía muchas ganas de empezarlos y no hay manera, oigan.

- He usado 64 madejas
- He adquirido 69 (ups...)

Curiosamente, aunque mi stash ha aumentado, las cifras de entrada y salida de lanas son muy inferiores al año pasado.

¿Eso es bueno o es malo?

miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡FELIZ 2015!

¡ATENCIÓN CUTRE-POST DE ÚLTIMA HORA!

Tengo a medias un montón de entradas haciendo balance del año, de cosas terminadas y de frikadas varias habidas y por haber peeeeeeeeeeero...

MIS BIEN MERECIDAS SIESTAS DE SOFÁ DE ESTAS VACACIONES ME IMPIDEN HACER CUALQUIER COSA.

Así que mientras me voy poniendo las pilas (para lo que aún me queda rato) os dejo una foto del guapo de la casa que os desea...