lunes, 22 de mayo de 2017

75 pares de calcetines

El mes pasado terminé de tejer mi par de calcetines número 75, más o menos. Y digo más o menos porque he contado todos los calcetines de adulto (incluso algún par con lana gordita), pero no he contado ni los que he tejido para bebés ni los calcetines sueltos que tejí como muestra para una marca de lanas.

Suena gordo, sí, 75 no es un número pequeño. Puede que os vaya a sonar repelente, pero para mí es poco, puesto que es lo que más me gusta tejer en el mundo y hace ya 8 años y medio que aprendí a hacerlo. Debería, me gustaría, tener muchos más pares terminados. Y últimamente la produción ha bajado, eso está claro.

No obstante, ahí va mi pequeño homenaje hacia mi trayectoria calcetinil. Cuando teja el par número 100 (espero que ese día no tarde en llegar), haremos festa grossa.

Que vivan los calcetines hechos a mano, la prenda más agradecida de tejer, de regalar y de llevar.

Me quedan taaaaaantas técnicas por probar aún... :)















lunes, 15 de mayo de 2017

Tejiendo en Mayo

Aunque todavía no he empezado, este mes quiero volver a recuperar aquello de llevar tres proyectos para cada momento del día o de la semana. Así pues, estesería mi planning inmediato de tejedurías:

MCDREAMY PULLOVER



Básicamente a esto le queda nada y menos. Quiero encontrar un par de ratitos para acabarlo, que dicho así suena como que no cuesta nada y sí que cuesta encontrar esos dos ratitos. Una vez terminado, dudo si atacar un WIP o empezar algo nuevo para rebajar stash.

MANTITA MULTICOLOR



La tengo ahí muerta de risa al lado del sofá, ni me acuerdo de la última vez que la toqué (y eso que en un principio iba a ser para que el vikingo la llevara a la escuelita). Como ahora tengo dos semanas de vacaciones, me he puesto en modo estupenda y me he autoconvencido de que la voy a acabar (siiiiiiiiiii, claro)

CALCETINES BÁSICOS



Para llevar siempre en el bolso. Un clásico que nunca falla. Os quiero, calcetines básicos.

lunes, 8 de mayo de 2017

Que me casoooooo



Pues eso: que el próximo viernes nos casamos. Puro trámite y papeleo burocrático porque después de 14 años juntos, 7 de convivencia y un hijo... sólo es una firma. Ni fiestas, ni convites, ni bodorrios, día tranquilo en la intimidad de los menos de 10 asistentes (incluídos nosotros mismos y nuestro vikingo).

Siempre tuve (tuvimos) muy claro que si algún día nos casábamos iba a ser así, puesto que los dos aborrecemos abiertamente las bodas, no tenía  sentido hacer una con todo el pack. Pero sí había una cosa (la única) que tenía muy clara: daba igual dónde y cómo fuera la boda. yo iba a llevar un chal hecho a mano por mí. Y ese chal tenía que ser el Laminaria, para mí el más bonito de los chales que he visto en mi vida.

Tanto reservándome este auto-regalito de boda y al final no pudo ser, lo que nos enseña que si quieres tejer algo lo tejes y si acaso ya lo estrenarás en la ocasión que desees. Cuando tuvimos la fecha reservada, era tan  justa que me di cuenta de que si quería seguir atendiendo el trabajo y mi familia y llevar el chal Laminaria debería renunciar a dormir por las noches, y eso no me apetecía nada.

Me dolió mucho renunciar  a la única cosa que de verdad me hacía ilusión de mi boda, pero para mí fue una liberación. Sólo es un chal, ya me pondré alguno e los que tengo, sólo es una firmita y no pasa nada. Pero tenía que redimirme de alguna manera, tenía que llevar algo tejido especialmente para la ocasión, y ese algo fue el porta-alianzas.

Voilà:



Necesitaba algo práctico para que el vikingo las pudiera llevar sin tirarlas, busqué inspiración por internet y de varias ideas acabé haciendo esto con unos restos de alpaca y un lazo de organza. El patrón es el inicio del chal Mandala, que tiene una construcción que llaman "pi" (no sé por qué), la cual empieza desde el centro y va creciendo, quedando la forma de un círculo. Tejí hasta un poco menos de la circunferencia del bastidor (al bloquear sobró un poco pero me da igual), le puse algunas bolitas (que si lo sé me lo ahorro porque no lucen), lo bloqueé, le até los anillos y hala, una cosa menos de la que preocuparse.



Qué asombro me produce la gente que monta bodorrios a lo grande cuidando hasta el más milimétrico detalle, lo leo por internet e hiperventilo sólo de imaginármelo, yo con cuatro detalles que quiero hacer ya se me está haciendo una montaña. Qué estrés!

Detalles, aquí.

lunes, 1 de mayo de 2017

Stash 2017

Feliz como un anís, aunque la foto no varíe en apariencia de los años anteriores, aquí os dejo con la clásica imagen de todo mi alijo lanero expuesto sin tapujos encima de mi cama.



¿Y por qué feliz si muchas de las lanas que se ven están ahí desde el inicio de los tiempos? Bueno, pues para empezar, el año pasado tuve que hacer uso de la cuna en sidecar porque no había manera, y este año he ido mucho más holgada. Todo es empezar.

Cada vez que hago  esta foto, saco todas mis lanas (obvio), limpio el armario donde las guardo y lo aireo, luego las reordeno y, durante el proceso, hago recuento de lo que tengo y lo comparo con el registro que llevo en un excel. Pues oh, sorpresa, resulta que esta vez teníanada menos que 14 madejas MENOS de las que yo creía. Conté varias veces y todo encajaba, y creo que me he colado en algún momento pero oye, que es una alegría, no?

¡A seguir bajando esa montaña!

lunes, 24 de abril de 2017

Simple SKYP Socks

Último parde calcetines terminados, hace ya tres semanas, y poco que decir sobre ellos.



Han sido un regalo de cumpleaños para mi tía. Ya he dicho muchas veces por aquí que ella los usa muchísimo, así que para mí es una alegría tejerle calcetines porque sé que se los pone y los disfruta hasta el día de su mismísimo final: hace poco se le agujerearon los primeros calcetines que le tejí, ¡hace más de 8 años!

Estos, me temo, no van a durar tanto. Tejidos con la famosa Malabrigo Socks, todos sabemos que al no llevar nylon eso nos garantiza menor resistencia al roce y una muerte calcetinera prematura. Pero veréis, hace poco en el podcast de Las Knitting Amigas se habló sobre esto y la famosísima Joji dijo al respecto que los calcetines (o medias, como ellas les llaman por ahí) son para tejerlos, ponérselos, disfrutarlos, romperlos y tejerse otro par. Y me encantó la reflexión, pues claro que sí.

Eso no significa que no siga prefiriendo las mezclas con nylon, las mejores y más resistentes, pero con esta lana 100% de Malabrigo han salido unos calcetines que han sido una locura de placer para tejerlos, el punto ha quedado precioso y ¡qué decir del color!

Así que a mí, como tejedora, que me quiten lo bailao. Y espero poderle tejer muchos más pares a mi tía antes de que estos se rompan.

Detalles, aquí.