lunes, 27 de junio de 2016

El placer de regalar

Este otoño va a hacer ya la friolera de 9 años que tomé una de las mejores decisiones de mi vida: aprender a tejer. Quizás para muchos sea una tontería, pero tras años de búsqueda de aficiones manuales que no acabaron de cuajar, por fin encontré algo que me llenaba de verdad. Realmente tejer me hace muy feliz, me ocupa las horas en algo que me encanta y me hace sentir creativa, me ha servido de terapia en momentos difíciles, pero además me ha permitido conocer a mucha gente (algunos ya no están, otros llevan en mi vida muchos años, otros van y vienen, otros los quiero bien lejos...) y hacer cosas como estar 24 horas tejiendo sin parar o viajar sola a un país extranjero en busca de nuevas calidades laneras. En conclusión, tejer me ha aportado mucho, es casi una forma de vivir, hoy en día no me imagino la vida sin lanas y agujas.

Una de las cosas que más me gustan de este mundo es participar en intercambios. El primero en el que me inscribí fue el Swapetines de 2009, y del que tuve tan buena experiencia que desde entonces no he fallado a ninguno. Y, por el camino, han caído unos cuantos intercambios más.

Por desgracia, y siempre hablando desde mi experiencia, no ha habido ni uno solo de ellos en el que todo fuera bien. Bueno, miento, creo que en los que hacíamos en Teixicòmanes por Navidad todos salíamos contentos, pero eso es diferente porque era en petit comité y todos nos conocíamos.

Pues eso, que siempre pasa algo: o alguien se demora demasiado en enviar, o alguien pasa absolutamente de contactar con su víctima durante el intercambio, o alguien recibe un paquete absolutamente miserable que nada tiene que ver con sus gustos o, lo peor de todo, alguien se queda sin paquete, sencillamente.

Y esto es lo que ha pasado este año en Swapetines. Un buen día, pasadas ya un par de semanas de la fecha tope de enviar regalos, recibí unos cuantos mensajes SOS de Pilar, la organizadora del intercambio: Jennifer no tenía su regalo. Su sorprenderora, elipatel, había desaparecido del mapa sin dejar rastro (bueno, sí, sabíamos que ella SÍ recibió su paquete). Hacía semanas que nadie sabía nada de ella y no respondía a ningún mensaje.

Con pocas opciones a las que recurrir, Pilar había reclutado un pequeño grupo de personas para hacerle un paquete de emergencia a Jen y me preguntó si quería participar. ¡Cómo no hacerlo! Conozco a Jen desde hace años, trabajé en su tienda un verano, ELLA ME ENSEÑÓ A TEJER CALCETINES y, además, fue mi sorprendedora en el Swapetines del año pasado.

De esta manera, durante unas cuantas semanas, Pilar, Kuku, Sig, Sonia, Marga y yo, guazap mediante, conspiramos, reímos, charlamos y preparamos un paquete sorpresa para Jennifer. Lo mejor de todo fue que ella no tenía la más remota idea de todo esto.

El paquete lo fuimos a entregar Marga y yo el sábado pasado aprovechando el WWKIPD. Tendríais que haber visto la cara que puso Jen, se le saltaron las lágrimas y todo. Fue precioso y muy emotivo. Constatando, además, lo que las que participamos en los intercambios ya sabemos: que lo mejor de estos no es el paquete que recibes, sino el que tú preparas para otra persona.

Regalar es un placer.

Lo siento por Jen, que pasó semanas sin su regalo. Lo siento por Pilar, que se quedó sin uñas esperando poder concluir de una vez el intercambio de este año. Yo lo pasé bien, aunque mi aportación fue muy humilde.

Aquí podéis leer el post de conclusión de Pilar.

Aquí podéis ver mejor los calcetines que Kuku tejió a costa de una tendinitis (real).

Aquí podéis ver los detalles del paquete.

Y aquí os dejo una foto del momento de la entrega, que he robado descaradamente del blog de Pilar (por cierto, ahí pone que la foto la hice yo pero en realidad la hizo Marga).



Y por si estáis preocupados por lo que pudo pasarle a la misteriosa sorprendedora de Jen, hemos comprobado que sigue más o menos activa, así que entendemos que nada grave le ha podido pasar. Esperamos que pronto pueda explicarnos lo que ha sucedido.

Sin más que añadir, muchas gracias de nuevo a todas las que os implicáis de corazón en los intercambios y los hacéis únicos y maravillosos.

¡Nos vemos en Swapetines 2017!

lunes, 20 de junio de 2016

Steeking Horror

Hace ya algún tiempo decidí que quería tejer una chaqueta de verano para mi vikingo. Tenía que ser abierta (por comodidad), con capucha (porque me gusta) y sin texturas (porque no me gusta para lo que tenía en mente) y así con esas premisas me puse a buscar patrones por Ravelry.

Lo cierto es que, además de todo eso, tenía el run-run de que me apetecía algo con dibujitos. Es de todos bien sabido que si quieres hacer una chaqueta abierta con dibujos y que no quede raruna, hay que tejer en redondo, reforzar y cortar (steeking). Podría haber desechado la idea y buscar una solución sencilla con rayitas y ya está, pero qué queréis que os diga, me va la marcha.

Enseguida topé con este diseño gratuito de una tal Sargantana Formenterenca (me encanta su nick) y no me pude resistir. No tenía capucha y además, según la autora, había tan pocas vueltas del revés con dos colores que podías tejerlo abierto directamente sin necesidad de cortar y no quedaría mal. No obstante, a mí no me gustaba la idea, así que decidí hacerlo en redondo y cortar. Además, ello me suponía buscar una manera de añadir capucha al jersey (ni idea de cómo hacerlo, pero ya se preocuparía de ello la futura albis) y, como si no fueran pocos cambios, decidí que los puños y las solapas también las iba a modificar. Lo dicho, me va la marcha. Y al fin y al cabo qué mejor manera de iniciarse en el steeking que un jersey pequeño, no duele tanto al fin y a cabo.

Me hice con unos ovillos de Drops Cotton Merino que son un placer de tejer y quedan muy bien (aunque más adelante leí que para hacer steeking es mejor usar lana 100% no superwash). Como pensaba añadir la capucha al final, no hice el cuello (tampoco hice un montado provisional, la idea era recoger puntos para la capucha) y dejé 5 puntos en el centro que iban a ser la "steeking area": dos del revés en cada punta del área, y los del centro del derecho.

La cosa marchaba bien, patrón adictivo, fácil con ese puntito de dificultad al llegar al dibujo, lana súper agradable y rápido de tejer al ser en tamaño bebé. Lo que no me gustó tanto fue cómo quedó la parte de abajo en punto de arroz, me dio la sensación de que era como más granden que el resto, además que olvidé aumentar de aguja en la zona del dibujo, y todo ello junto hacía que quedara un poco raro.




Rematé cabos sueltos, y lavé la prenda para prepararla para cortar (y es que no lo he dicho, pero mi idea era cotar antes de poner mangas y capucha porque si hacía una desgracia, no me iba a doler tanto el tiempo perdido).

Así se quedó un buen tiempo mientras yo reunía tiempo y valor para llevar a cabo la operación. Encontré un tutorial que me pareció estupendo, de una diseñadora que hace muchas cosas así y pensé que era ideal. No voy a poner el link porque al final no resultó tan ideal, obvia información que me hizo el proceso más difícil y largo.

Hay varias técnicas para reforzar los puntos antes de cortar, yo opté por el ganchillo y quedó así.



Acto seguido, el temido pero emocionante momento del tijeretazo.



Y de repente, algo no sale bien:



Llamadme loca pero a mí me da la sensación de que ese cabo gris no está para nada asegurado, se va a deshacer en cualquier momento. Lo peor es que no era el único, pasó en algunas zonas más con trozos más largos de lana.

¿Pero cómo ha podido pasar? ¡Si lo he hecho todo al pie de la letra!

Momento pánico, me quiero morir. El niño está a salvo con su padre, ok, puedo dejarme llevar por la histeria.

Espera, espera, todavía no está todo perdido. Hay tutoriales que recomiendan reforzar con la máquina de coser antes de cortar. Yo no lo he hecho pero puedo hacerlo ahora. Total, el desastre ya está servido.

Y reforcé con la máquina. Un poco malamente y torcido, pero creo que he salvado la situación por el momento. Como es una chaqueta que sólo se va a poner unos meses, podrá aguantar un Mcgyverismo de emergencia como el que he hecho.



La idea es volver a pasar la máquina una vez hecha las solapas, para reforzar la zona. Todavía se puede salvar, espero, aunque antes de ello tendré que ponerme a pensar cómo le añadiré la capucha y hacerle las mangas.

Aisssssssssssss y el verano y está aquí.

Moraleja para la siguiente vez: buscar otro tutorial Y PASAR LA MÁQUINA POR LA PRENDA ANTES DE CORTAR, que son 5 minutos y no cuesta "ná".

lunes, 13 de junio de 2016

Calcetines idénticos

Es tiempo de calcetines idénticos:



Unos porque así es el ovillo.

Otros porque yo lo he querido así.

Y otros porque así lo quiso el destino.

Con lo que a mí me gustan los calcetines desiguales, me va a dar un patatús. Tendré que empezar unos nuevos ;)

PD: Los de abajo son los del Sockdown 9. Estoy disfrutando mucho y voy bastante rápida, y aunque la lana es al tacto más artificial que natural, me gustaría repetir en otro color.

miércoles, 1 de junio de 2016

Sockdown 9 (Junio): Hey, Ho, Let's Go!

Contra viento y marea, hoy he empezado y tejido un poco del reto de junio del Sockdown (me daba un ictus si no lo hacía). Por supuesto, participando de momento en la categoría "Too Easy" (¡pero todo se andará!)

Apenas he podido acabar las punteras y me ha sabido a poquísimo, pero aún queda día por delante, y mi ratito de tejer en la cama no me lo quita ni dios.

Ya sabéis que a mí me gustan los calcetines desiguales y asimétricos, pero quiso el destino que cuando separé el ovillo en dos, se quedara la lana justo en el punto EXACTO para que ambos fueran calcetines idénticos. Y así será.



52 puntos, agujas de 3.00 y muchas ganas de seguir ;)

martes, 31 de mayo de 2016

Sockdown 9 (Junio):

Permitidme que os remita a un post que escribí hace bastante tiempo, allá por agosto del año 2014. Allí os hablaba del reto anual "Sockdown", propuesto y moderado desde el grupo de Ravelry "Sock Knitters Annonymous".

En su momento ya escribí en qué consistía, pero por si no queréis entrar en el post anterior, lo resumo un poco. Es un KAL (o tejijunta) que empieza cada año en septiembre y termina en agosto. Cada mes se proponen un tema (por ejemplo, flores), una técnica (por ejemplo, trenzas) y un diseñador (por ejemplo, Cookie A.) y se trata de que cada participante teja unos calcetines que se ajusten a uno o más de esos criterios (puedes tejer algo que tenga que ver con las flores, o unos calcetines de trenzas diseñados por Cookie A o lo que te parezca). Los meses alternos también hay la posibilidad de participar en un Mistery KAL.

No hay límite de pares que puedas tejer, siempre y cuando los empieces durante el mes que se proponen. La idea es terminarlos antes de que acabe el mes siguiente (es decir, que el reto de septiembre termina en octubre, el de octubre en noviembre y así sucesivamente). Si terminas en el plazo, entras en el sorteo de los muchos ítems que desinteresadamente ofrecen diseñadores y artesanos cada mes (patrones, lana, bolsas de labores...). Y si no terminas, no pasa nada. El mes de agosto se reserva para terminar pares inacabados o para tejer calcetines que, por sus características, "no cuentan" dentro del KAL.

Como se supone que la gracia es que es un reto, hay algunas normas: los calcetines deben tener un mínimo de altura en la caña, deben poseer talón y puntera, deben ser "ponibles" dentro de unos zapatos, no debes haberlos tejido con anterioridad, deben tener una mínima dificultad etc.

Y, por supuesto, no se obliga a nadie a participar. Puedes unirte cada mes, o sólo un mes o ninguno o 6 o 10 o lo que te apetezca.

A mí estas premisas me llamaron poderosamente la atención, y en septiembre de 2014 quise unirme y tejer, en principio, unos calcetines cada mes.

El resultado fue bastante desastroso:

En septiembre de 2014 empecé los Stitch Surfers y los terminé hace nada, os hablé de ellos en la entrada anterior.



En octubre de 2014 empecé los Isle of Gayle y todavía voy por la mitad de la caña del primer calcetín, a la espera están de terminarlos en un empujón.



En noviembre de 2014 empecé los Socks of a Different Stripe y los deshice hace unos meses cuando estaba a punto de terminar el primero, porque no me convencía cómo me quedaba.



En diciembre de 2014 empecé los Socks on a Plane y esos sí los terminé en el plazo porque eran un regalo de Navidad.


Y allí se terminó todo porque a los pocos días de montar los puntos de los calcetines de diciembre supe que estaba embarazada y mi mundo se volvió felizmente del revés.

Con esto nos trasladamos al presente. Cuidando de un bebé de casi 10 meses cuyas motivaciones en la vida se basan casi siempre en gatear hacia los enchufes, ponerse de pie y lanzarse de la cama en plancha, no es un secreto que no tengo apenas tiempo. Y cuando lo tengo, normalmente estoy muy cansada y sólo me apetece perder el tiempo en internet. Pero luego, los días en los que no he dado una sola puntada, me voy un poco triste a dormir, porque yo necesito tejer.

Total, que el otro día se me ocurrió cotillear a ver qué se cocía en el Sockdown de este año. Hacia mucho que no me pasaba por el foro y no tenía ningún ánimo de participar puesto que, tristemente, no sé si me veo muy capaz de terminar un par de calcetines en dos meses sin estresarme (qué bajón).

Pero, llamémosle destino, adivinad qué es lo que me encontré en la temática calcetinera propuesta para el mes de junio: Breaking The Rules.

Interesante -me dije- ¡profundicemos en el tema!

Y resulta que para el mes de junio se permite, de manera excepcional, romper dos de las normas: puedes tejer calcetines que ya hayas hecho con anterioridad o tejer unos muy básicos.

Y resulta, además, que para mi último cumpleaños me regalé un ovillo de Regia Stripemania, que es más gruesa que una lana de calcetines normal.



Así que... calcetines básicos con lana algo más gordita.

¡Esto sí puedo hacerlo!

Y ya me veis más contenta que unas castañuelas. Mientras el vikingo se entretenía alucinando bellotas con la devanadora, yo ya he ovillado la lana en dos pastelitos idénticos y la tengo en una bolsa con sus correspondientes agujas para empezar.

Os parecerá una chorrada, pero estoy motivadísima.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Surfeando (liquidando WIPS!!!)

Por fiiiiiiiiiiiiiiiin!!!

Por fin parece que empiezo a desencallarme, aunque sólo sea un poco, de la alud de WIPS que inunda mi habitación de labores.

En otoño de 2014 me dio por empezar un montón de cosas y éstas, unidas a otros proyectos que ya arrastraba, fueron ocupando espacio en la cesta de las cosas a medias, pero con perspectivas optimistas de que lo terminaría pronto todo, más o menos.

Luego me quedé embarazada y el cansancio se apoderó de mí, y cuando ya estuve más o menos recuperada sólo tenía ganas de tejer para el vikingo. Y cuando éste llegó... pues se acabaron las tardes tontas en pijama dándolo todo, tejiendo sin preocupaciones y viendo series y pelis cutres de Antena 3, para qué mentir ;)

Pasó todo eso y yo me quedé con mi montaña de WIPS. Como dije hace un par de entradas, pretendo terminar todo eso que llevo años arrastrando este 2016. Lograrlo no sé si lo lograré, estoy en ello, pero por lo menos uno de esos proyectos sí que lo he podido acabar hace bien poco.

¡Viva yo!




Son los calcetines Stitch Surfer, los empecé para el reto del Sockdown de la temporada 2014/2015 (reto que, obviamente no terminé, pero del que me quiero reenganchar, aunque sea a medias, dentro de poco).

Cientos de veces he tenido que repasar el patrón, cientos. Y aunque parezcan enrevesados (existe esta palabra en español o acabo de hacer una catalanada??) os prometo que, una vez coges el ritmo, son muy fáciles y muy harmónicos. ¡¡OS JURO QUE ES UN PROYECTO DE NO PENSAR!!

Eso sí, antes de llegar a ese punto hay que pillar el truco. Y si los vas dejando, el truco se olvida y se ha de volver a pillar cada vez que los retomas.




Para el talón hice algo inventado, no me preguntéis el qué, pero sé que no lo hice como decía el patrón. Seguí mi instinto y salió "apañao".

Eso sí, mi temporada de llevar calcetines y zapatos cerrados ha llegado a su fin hasta el próximo otoño, así que no puedo deciros si son cómodos o no de llevar, pero lo cierto es que no tienen buena pinta con todos esos aumentos, menguados, cruces de hilos y vueltas acortadas en medio de la planta del pie.

Una con sus calcetines y el otro durmiendo con su inseparable maraca. Cada loco con su tema


Detalles, aquí.

viernes, 29 de abril de 2016

Stash 2016

Cada año, desde el 2010, me gusta reunir todas las lanas que almaceno y hacer una foto. Y llevo un control de todo lo que entra y sale en un excel desde septiembre de 2011.

Solía ser en enero, ahora es en abril, pero me gusta aprovechar la foto anual para hacer inventario y comprobar que la cuentas de mi excel cuadran con los ovillos que cuento. Vacío el armario, lo aireo, lo limpio por dentro y ordeno las lanas bien ordenadas.

Ésta es la foto de este año:

este año con el comodín de la cuna, para aquellas madejas verdes que no me cabían al final de la cama


Y os diré algo: estoy CANSADA de ver siempre las mismas lanas en las fotos anuales. Se han quedado estancadas en mi vida. Algunas de ellas llevan conmigo la friolera de ¡¡¡8 AÑOS!!!

A lo mejor os preguntáis: mujer, ¿en 8 años no has encontrado ningún proyecto decente para esas lanas? Pues la verdad es que sí, que casi todas ellas tienen un proyecto asignado a la espera de empezar.

Hace ya mucho tiempo que me propuse que en casa no iba a entrar ni un ovillo más que no fuera para tejer calcetines (ya sabéis que no cuenta, lololololooooooo). Actualmente, he modificado la restricción a "y que no sea para tejer algo al vikingo". Punto. Y lo sigo a rajatabla, lo juro. Es más, no me está costando nada.

No sé si lo he dicho alguna vez, pero mi idea y objetivo es tener sólo stash lana para tejer calcetines, es lo único que tiene sentido, cualquier otra cosa entrará a medida que quiera tejerlo. Es muy romántico aquello de "me compro esto y ya se me ocurrirá lo que tejo", pero sólo me ha llevado a acumulación sin sentido.

A rebajar toca, ¡¡como si no existiera un mañana!! El año que viene, muchas de estas ya no estarán ;)

Por cierto, aquí había uno que estaba deseando que dejara el armario abierto y vacío para probar a ver qué tal resultado da como posible guarida.

lunes, 25 de abril de 2016

Cajita Musical: Little Snowflake

Esta manualidad para bebés nos la enseñó una ex maestra de educación infantil a las mamás que vamos al grupo de crianza del pueblo. A su vez, la musicoterapeuta de la clase de música para familias y bebés nos enseñó su bonito repertorio y nos instó a hacer una para nuestros peques.

Es muy sencillo, son simples cajas de música. Cada una de ellas tiene en la tapa un dibujo que es el motivo de la canción que contiene. Puede ser pintado, pero es mejor si se utilizan varias técnicas (fieltro, telas, pegatinas con relieve o lo que se te ocurra). Yo usé el bordado.

Cuando abres la caja, enganchada a la tapa con un hilo hay un muñequito relacionado con la música que cuelga (también se pueden usar varias técnicas para confeccionarlo) y, a la vez, la mamá o quien sea canta la canción de la caja.

La idea es hacerse con un buen repertorio de manera que el bebé, al final, pida las canciones que quiera escuchar y tiene, a su vez, ese soporte visual y táctil.

Como me explico fatal, os dejo las fotos del pequeño proyecto:

La caja, cerradita, con lo que pretende ser un copo de nieve bordado en la tapa


Cuando la vamos abriendo esto es lo que aparece...


¡Hop!



Y esta es la canción que suena mientras la abrimos. Yo la odio, pero al vikingo es oírla (por mi voz o por Youtube) y se le ilumina la cara. Qué le vamos a hacer.




Esta no me ha quedado muy bien pero tengo ideas para más cajas que espero que me salgan mejor...

¡Feliz semana!


lunes, 18 de abril de 2016

Pepito (editado)

Creo que este es uno de los patrones para bebés más famosos que existe por Ravelry. A mí ya hace tiempo que me tiene encandilada, y por supuesto TENÍA que tener uno para mi polluelo.

Como mi chico también es el padre de la criatura y tal, me dije a mí misma: "venga, albis, que participe un poco en la confección de la prenda", y le di a elegir entre los dos ovillos de Wollmeise Twi que tenía disponibles para tejer el peto. Eligió el amarillo mostaza y ahí se terminó su intervención, jojojo.

Una cosa que tenía clara era que no lo quería liso, tenía que tener algún detalle bonito que le diera color y vitalidad, que lo hiciera más único. Había visto proyectos monísimos con dibujitos en la zona del pecho y, aunque me gustaban y estuve haciendo varios esbozos en una libreta, eso no era lo que quería para mi vikingo.

Y entonces se me ocurrió algo tan secillo como poner un detalle de rayas de colores en una sola de las piernas (ah, cómo amo la asimetría en las prendas de ropa) con restos de lanas Wollmeise que tenía por casa.

Otra cosa que también tuve clara al final pero que tuve que pensar más fue que no iba a ponerle pies. Libres domingos y domingas, como diría Homer Simpson. Me gusta mucho cómo queda con pies, pero debido al tamaño de este enorme bebé que tengo y, especialmente de sus pies, decidí que sería "ponible" durante más tiempo si no le hacía los pies.

Y de todas esas ideas y pensamientos, salió esto:



Estoy bastante contenta con el resultado pero lo veo poco práctico. Aún así, estoy segura de que lo va a a llevar más de una vez esta primavera (la talla es de 6 meses, pero me ha quedado enorme, como siempre).

Aviso a navegantes: con un sólo ovillo de Wollmeise NO ES SUFICIENTE, incluso sin pies y haciendo unas cuantas vueltas en otro color. Yo pasé de comprar otro ovillo por unos cuantos metros, y como resultado tenemos una pierna más larga que la otra... ¡pero mi hijo nunca lo sabrá! ¡muajajaja!


Edito porque por fin he pasado al ordenador las fotos del traje con el recipiente dentro ;)




Detalles, aquí.

viernes, 15 de abril de 2016

Operación ACABEMOS CON LOS WIPS

Título alternativo: No tengo remedio ni mesura, estoy enferma y necesito ayuda.

Yo ya he aceptado desde hace mucho tiempo que no soy mujer de un sólo proyecto. Practico abiertamente la poligamia tejeril casi desde el principio de todo, me siento incapaz de llevar un sólo proyecto a la vez.

Vale, no pasa nada, mucha gente sufre de ese mal. Pero es que, carajos, últimamente esto ya no es ni medio normal. No sé qué mal me dio al volver de mis vacaciones en verano de 2014, que me puse a empezar cosas como una loca y desde entonces ha sido el descontrol padre.

Yo, que nunca había llevado más de 4 cosas a la vez (poligamia sí, pero con dignidad).

Yo, que nunca jamás había roto la estricta norma de no estar más de un año con un proyecto empezado.

Ja, ja, ja y mil veces ja.

Han pasado casi 17 meses desde la última vez que hice revisión de WIPS en el blog y todavía tengo proyectos en mis agujas que ya entonces llevaban demasiados meses empezados y que hoy en día apenas han avanzado unas vueltas.



Me he propuesto (me río ya sólo de pensarlo antes de escribirlo) acabar con todo esto antes de que termine el año. No más WIPS eternos en 2017. Lo veo altamente imposible ya que tengo muchas ganas de tejer cosas nuevas y poco tiempo pero oye, que no se diga que no lo he intentado.

PRIMER PASO: 

Juntar todas las cosas que tengo empezadas y asustarme un poco mucho.

¡Ahrg! ¡Susto!

Así fuera de la bolsa no da tanto miedito

Quiero señalar que antes de hacer la primera foto no me di cuenta que dentro de la bolsa verde con flores había unos calcetines a los que sólo les falta rematar hilos pero que yo ya considero como terminados, aunque se pasen meses (como es el caso) con los hilos colgando. Así nos luce el pelo.

SEGUNDO PASO: 

Análisis de la realidad, cómo están las cosas.

De izquierda a derecha, de arriba a abajo, vamos a ver qué tenemos en marcha. (Para los que no os gusta mucho leer, aquí viene un largo blablabla).

Calcetines "spooky"

Son uno de mis dos proyectos viajeros. Los llevo siempre en la mochilita con todos los trastos que utilizo cuando salgo con el niño y cualquiera de los portabebés que usamos, así que sólo los tejo fuera de casa.

Estado en otoño de 2014:
No existían

Estado en primavera de 2016:
Elástico del primer calcetín hecho, empezando la caña.

Calcetines "Stitch Surfers"

Mi primer proyecto para el fallido Sockdown, que no pude cumplir. Les estoy metiendo caña.

Estado en otoño de 2014:
Acabada la puntera del segundo talón, empezando a subir el empeine.

Estado en primavera de 2016:
Terminado el talón del segundo calcetín y avanzando.

Calcetines para mi hermano

Mi segundo proyecto viajero, pero estos los llevo en el carro. Claro, que como apenas uso el carro, casi nunca los tejo, pero ahí están, siempre en el bolso del carro.

Estado en otoño de 2014:
No existían

Estado en primavera de 2016:
Tejidos los dos a la vez desde arriba, acabados los elásticos y empezando con las cañas.

Calcetines "Monster"

Calcetines de rayas con los restos de muchas de mis lanas de calcetines. Como es un proyecto para quemar restos, no cuenta para acabarlo este año.

Estado en otoño de 2014:
Recién terminada la puntera del primer calcetín

Estado en primavera de 2016:
Recién terminado el talón del primer calcetín

Manta de restos

Exactamente lo mismo que lo de arriba, pero tejiendo una manta de grannys.

Estado en otoño de 2014:
Unos 30-40 grannys

Estado en primavera de 2016:
Unos 50-60

Chal "Lumen" (he tenido que mirarlo, ni me acordaba del nombre)

Esto creo que era un KAL de hace mil años. Uf, qué mal...

Estado en otoño de 2014:
Terminada la primera sección

Estado en primavera de 2016:
Hechas 4-5 vueltas de la segunda sección

Chaqueta "Save the baby whales"

Pretendo ponérsela al pequeñajo las noches frías de verano. Me encanta y es adictiva de tejer, pero planeo unas modificaciones para ella que no sé si llegarán a buen puerto.

Estado en otoño de 2014:
No existía

Estado en primavera de 2016:
Cuello terminado, primeros aumentos de la sisa.

Calcetines "Isle of Gayle" (también lo he tenido que mirar)

Calcetines celtas con trenzas que son puro amor, tejidos con una lana artesana que es puro amor y con unas agujas Signature serigrafiadas con mi nombres. Puro amor al cuadrado.

Estado en otoño de 2014:
Debía ir por la vuelta 15 así del gráfico en el primer calcetín.

Estado en primavera de 2016:
Sigo por el primer calcetín, creo que voy por la vuelta 25 o así.

Jersey "3 en 1"

Jersey hippie-moderno que si viera en una tienda me compraría sin dudarlo, tejiéndolo estoy con lanas PRECIOSAS y con un resultado en mente que puede ser genial

Estado en otoño de 2014:
Terminada la sección 1

Estado en primavera de 2016:
Terminada la sección 2 y en proceso de unión con la 1

TERCER Y ÚLTIMO PASO:

Organizarme un poco para terminar todo y a la vez poder hacer cosas nuevas. El plan es que los proyectos viajeros no cuentan y los que se tejen con restos tampoco (muajajaja), y en casa ir alternando un proyecto nuevo con uno viejo, para que no haya peleas conmigo misma.

Here we go!