lunes, 25 de mayo de 2015

You have met a terrible fate, haven't you?

A finales del mes de marzo mi chico y yo cumplimos 12 añazos como pareja, ahí es nada.

Normalmente solemos celebrarlo con una pequeña escapadita, pero este año nos pilló de pleno la mudanza y otras circunstancias que hacían que lo de siempre no fuera posible. Pero yo no quería dejar pasar la fecha sin más, así que decidí regalarle algo hecho por mí.

Como ya le hice un buen ajuar tejeril para su cumpleaños (ver aquí y aquí) no quería repetirme, así que opté por alguna frikada a punto de cruz, ideal para mi fan de Zelda favorito:

como siempre, publicando fotos con los acabados por terminar, ehem...

Es sencillo, pero de alguna manera significativo, ya que decorará las paredes de su flamante habitación de juegos, en la nueva vida que empezamos juntos.

lunes, 18 de mayo de 2015

Un Arco Iris para Eva

No sé si lo he comentado alguna vez, pero tengo algunos problemas en la espalda. No es nada muy grave pero sí molesto, la verdad, puesto que la mayoría de los días de mi vida tengo que convivir con el dolor y ahora con el embarazo qué os voy a contar.

Normalmente, para el día a día, suelo tomarme un ibuprofeno y arreando, cosa que ya obviamente no puedo hacer. A veces no funcionaba. A veces me paso días en la cama con mucho dolor. Una vez me clavé tanto, tanto, tanto, que me pasaron dos de las cosas más increíbles de mi vida en menos de 12 horas:

1. Se me retiró la regla de golpe. Y no voy a ser específica, pero mis reglas son de las de agárrate y no te menees (lo siento sensibles, la vida es así).

2. (más increíble todavía) Me cedieron el asiento en el metro.

A parte de medicarme, agonizar y esperar en la cama, he probado varias cosas que me ayuden a mejorar: quiroprácticos, fisios, rehabilitación, movimiento regenerador, masajes, natación y blablabla. Mil cosas. Algunas han sido inútiles y otras me han ayudado, pero tengo que decir que mi vida cambió cuando descubrí el yoga. 

Realmente no hace mucho que lo practico, sólo desde octubre, pero puedo decir que realmente lo he notado y no sólo en mi dolor espalda. Para una persona tan histérica como yo ha sido una revelación, aunque me cueste relajarme y respirar todavía. Pero voy mejorando y realmente la semana que no puedo ir a clase mi cuerpo lo echa en falta.

Y a lo mejor os preguntáis ¿a qué viene todo esto? Bueno, pues viene por mi profe, Eva, una de las mujeres más encantadoras que he tenido el placer de conocer últimamente. Por motivos evidentes, ella fue una de las primeras personas a las que comuniqué mi embarazo y casi desde el primer día me hizo un gran ofrecimiento: clases particulares en su casa.

Por el mismo precio que estoy pagando por ir a clase semanalmente con un grupo de gente y sin aportar un céntimo más (creedme, es poquísimo), ella me reserva una hora de su vida cada semana, me abre las puertas de su casa (por cierto, a medio minuto a pie de la mía, ventajas de vivir en un pueblo pequeño) y me hace una clase 100% personalizada y sólo para mí. Además puedo combinarlo con las clases de grupo y siempre está pendiente de mí.

Y qué queréis que os diga, a mí me parece un detalle muy importante tal y como está el mundo hoy en día. Y como ella no acepta que le pague nada extra, bien tenía que hacerle un detalle para agradecérselo, ¿no? Por supuesto, ¡UNOS CALCETINES!



Sí, son sencillísimos, lisos sin nada más, pero me encanta cómo han quedado y creo que el color casa totalmente con su personalidad. Estoy muy contenta con ellos y además los tejí con mucho gusto... con dobles puntas, por cierto!



Detalles, aquí.


lunes, 11 de mayo de 2015

Primeras tejimentas para el vikingo

Antes de quedarme embarazada siempre pensé que en cuanto supiera la noticia no podría esperar para empezar a tejer cosas para el nuevo bebé. No obstante, a la hora de la verdad, la realidad fue muy diferente. Entre los miedos y el cansancio extremo no fue hasta la semana 8 o así cuando me animé a empezar algo. Y fue por un impulso, la verdad, porque en realidad seguía con muchos miedos y una energía bajo cero, así que lo poco que tejía iba lento.

Lo primero que empecé no os lo voy a enseñar hoy, pero sí un par de accesorios que me dio por hacer en unos días en que no me encontraba bien y estaba muy rayada. Tejerlos fue como una sanación mental para mí, como un mantra que me repetía a mí misma, "todo irá bien". No son nada del otro mundo, necesitaba algo de satisfacción muy rápida.

Un gorrito hecho con restos de Drops Alpaca de estos mitones. El patrón es el Little Scallops y la idea es ponérselo para noviembre o así. Naciendo en agosto poco gorro de recién nacido va a llevar el niño (y poca manta, poco jersey... ais, qué trauma tejeril).



El segundo accesorio es una bufanda a punto bobo muyyyyyyyy sencilla, hecha con una lana que me regalaron en un intercambio y con la cuál no sabía que hacer. Ni idea de cuándo le podré poner una bufanda ni si se va a dejar ponerla, pero ahí está, hecha con cariño por mamá (dios, qué raro se me hace decir esto). Por cierto, me sobró lana como para hacer otra bufanda igual o más grande, pero creo que la emplearé en la manta de granny gigante.



Detalles aquí y aquí.

viernes, 8 de mayo de 2015

Nunca desprecies las prendas tejidas que te salgan mal

Hace años tejí una jersey que me gustó mucho pero que nunca tuve la oportunidad de estrenar porque me había quedado enorme, verdaderamente enorme.

Os hablé de él aquí y aquí.

He tejido varias cosas que nunca me he puesto porque no me han quedado bien, pero ha dado la casualidad que este invierno desterré el pobre Idlewood del fondo del armario porque me salió un buen panzón enseguida, y mira tú por dónde, me vino de perlas el jerseicito.

Buena parte de mis jerséis (y pantalones) me quedaron muy apretados desde el principio del embarazo y fue genial poder usar este, primero para disimular barriguita cuando no quería dar la noticia aún y luego para estar cómoda y ahorrarme pasta en la carísima y casi inútil ropa premamá.

Foto de hace un mes


Ahora ya con el buen tiempo lo he vuelto a guardar pero oye, que nunca hubiera dicho que lo amortizaría de esta manera.


Para que luego digan que hay que tirar lo que no se usa (¡apología al Síndrome de Diógenes inside!

viernes, 1 de mayo de 2015

Viernes de Swapetines 2015 (y VI)

Con esta entrada y muy, muy tarde este año, os enseño los Swapetines que tejí y doy por finalizada la edición de este año.

Normalmente a la que se da el pistoletazo de salida para apuntarme no me lo pienso dos veces, pero esta vez sí lo hice, ya que las circunstancias de este año eran especiales y diferentes. Como creo que ya os he dicho, el embarazo me agotó terriblemente durante el primer trimestre y, además, estuvimos de mudanza durante el mes de marzo. No sabía si me iba a dar tiempo de poder estar a la altura, pero al final pudieron más las ganas que todo lo demás. Sí, un poquito de irresponsabilidad por mi parte.

Mi sorprendida ha sido Sagrapop y un año más me sentí enormemente agradecida de la “víctima” que me había tocado. En primer lugar, porque ella pidió unos calcetines cortos de caña (y no lo voy a negar, tan de culo como iba me venía de perlas esa preferencia), en segundo lugar porque tenemos gustos parecidos (y eso facilita mucho las coses también) y en tercer lugar y más importante, porque aunque no la conozco personalmente he tenido bastante trato con ella y me parece un encanto de persona. Que te toque sorprender a alguien así en un intercambio es un chute de adrenalina.

Como no quería que me pillara el toro, el mismo día que recibí sus datos ya tenía decidido el patrón, la lana y hasta un plan B por si las moscas, y me puse a trabajar. Iba bastante bien de tiempo y el diseño me gustaba (Hearts and Flowers) peeeeeero cuando ya había superado el talón del primer calcetín me di cuenta de que era ridículamente enorme y que no podía mandarle eso a Sagra. Las opciones eran deshacer por completo y volver a empezar previo quebradero de cabeza para hacer coincidir trenzas con dibujos (cosa difícil) o ir a por el plan B, algo más sencillo pero también seguro.

Finalmente, me decidí por el plan B. Como ya he dicho, los calcetines eran bastante más sencillos que los primeros, y para compensar parte de eso elegí una preciosa lana que tenía reservada para algo muy especial.





El patrón es un híbrido de dos: el calado central es de los Daphne, y las trenzas de los laterales son de los Paper Moon, aunque las modifiqué un pelín para que fueran simétricas.

El resultado final no es que me entusiasme, creo que no se ve muy bien el calado. Si hubiera tenido tiempo hubiera hecho otra cosa, un plan C totalmente distinto, pero la mudanza me dejó sin tiempo y, de hecho, tuve que mandar el paquete por correo urgente porque se me pasó el plazo de envío por un par de días (gracias también a la Semana Santa). 




Cada año me queda la sensación de que podría haber hecho más, pero esta vez me ha quedado peor sabor que nunca en ese sentido. Ya me he disculpado con Sagra por ello y desde luego que a pesar de las prisas intenté que todo lo que mandé en el paquete (calcetines, agujas, patrones, lanas, bombones...) desprendiera el verdadero cariño con el que lo preparé. Ya lo sabéis, hay que pensárselo bien antes de apuntarse a nada.

No sé cómo andaré de tiempo el año que viene con el vikingo ya vikingueando por aquí, pero desde luego no me gustaría faltar a la próxima edición. A pesar de que este post haya sonado un poco catastrófico, me siento muy feliz y afortunada tanto por haber preparado algo para alguien a quien aprecio, como por haber recibido algo de alguien a quien también aprecio.

Gracias Sagra por tu comprensión, a Jen por su súper regalo y a Pilar por la santa paciencia y el tiempo dedicado a que todo fluya. ¡Espero que nos podamos ver en el 2016!


Detalles, aquí.

lunes, 27 de abril de 2015

Stash 2015

Habitualmente, cada inicio de año me gusta vaciar el armario de las lanas para limpiarlo por dentro y aprovecho para hacer recuento del alijo, ordenarlo, fotografiarlo y, si tengo valor y poca vergüenza, enseñarlo por aquí.

Este año yo sabía que tenía que mudarme sí o sí (aunque en enero aún no sabíamos dónde), así que decidí que ya haría el recuento aprovechando el traslado.

Bueno, pues esta es la foto de mi stash actualmente:


No decrece ni queriendo, quizás algunos ovillos menos que en 2014, pero no desisto en mi empeño.

Además esta vez quiero enseñaros una foto del armario donde tengo todos estos tesoros guardados:


Las lanas están ordenadas de arriba abajo de más finas a más gruesas. La cesta del penúltimo estante contiene las que he hilado a mano y debajo de todo está la selva indomable de las fibras, de las cuales no llevo control en absoluto.

Nos hemos mudado a una casa vieja y enorme en comparación con el anterior pisito, con todas las ventajas e inconvenientes que ello supone. Una de ellas (ventajas) es que tiene espacio suficiente como para que todos los miembros de esta familia, presentes y futuros, tengan su propia habitación. Es decir, que POR FIN tengo un espacio para mí sola, para mis lanas, mis cuadernos, mi máquina de coser… mi todo. Una habitación de labores solamente mía.


Hacía años que anhelaba algo así y estoy deseando acabar de montarla para enseñarla, no es muy grande, pero lo suficiente para hacerme feliz. Lástima que para cuando la tenga lista el vikingo estará casi al caer y poco tiempo tendré después para disfrutarla… ¡pero sigue siendo mía!

viernes, 24 de abril de 2015

Viernes de Swapetines 2015 (V)

¡Un mes exacto sin postear en el blog! ¡Nunca había pasado tanto tiempo!

No es que haya desaparecido por completo, ni mucho menos, todo tiene una explicación. Nos hemos cambiado de casa este mes, tan sólo dos calles arriba de donde vivíamos antes, pero con todo el estrés y caos que una mudanza supone.

Aún hay cajas por deshacer y cosas por arreglar, pero estamos establecidos. El problema ha sido que los señores que nos tienen que gestionar el cambio de domicilio de internet y teléfono están de huelga y parece que va para largo, así que no sabemos cuándo tendremos conexión.

Es un fastidio estar sin Internet pero no siento enfado contra estas personas que están de huelga porque cobran muy poco, muy mal y trabajan en malas condiciones. Espero de corazón que consigan lo que están reivindicando. Por cierto, somos de Jazztel y el servicio lo lleva Telefónica.

Mientras tanto, nos vamos apañando con el móvil con otra compañía, aunque claro, no es lo mismo. No puedo publicar entradas decentes desde allí porque con el teclado táctil me volvería loca, ni puedo poner las fotos que hago con la cámara, lo cual se ha traducido en un montón de post acumulados de aquí a junio (no es broma).

En fin, que el otro día se me ocurrió que podía ir a la biblioteca del pueblo a coger WIFI y dejar algunas entradas programadas. Sí, ya sé que podría haberlo pensado antes, pero como dijo aquél: “las neuronas están fritas”.

Lo primero que quiero hacer es agradecer todos los comentarios de la entrada anterior. No quiero explicar cómo me siento porque daría para 7 post bien largos, pero deciros que ha sido un embarazo buscado y deseado, que llegó muy pronto y que estamos, a partes iguales, ilusionados, incrédulos y cagados.

Dicho esto, voy a lo que venía a escribir.

Mi sorprendedora en los Swapetines de este año ha sido Jennifer, co-propietaria de All You Knit is Love. Jen no es una persona cualquiera, la conozco desde hace muchos años, he trabajado en su tienda y da la casualidad que fue ella quien me enseñó a tejer calcetines. Por todo esto, tampoco ha sido una sorprendedora cualquiera.

Para poder explicaros mejor esta última frase, primero os enseño la foto de lo que me regaló:


  • Los calcetines son preciosos, en mi color favoritísimo. La lana es una locura de gustosa, me quedan muy bien y esas trenzas, uf, me vuelven loca. Son perfectos, son muy “yo”. Acierto al 120%
  • A juego con los calcetines va un gorro para el vikingo, mismo color y misma trenza. Mami e hijo irán iguales, espero que llegue pronto el frío para podérselo poner rápido.
  • Hay también un álbum de fotos para nuestros “bellos momentos”
  • Una madeja de lana Koigu para que le teja algo al peque.
  • Y sin desmerecer todo lo demás (y mucho menos los calcetos) esto me flipó: el tarro que veis contiene una crema que ha hecho ella misma con ceras y aceites vegetales y esenciales para que mi piel minimice los estragos de las estrías. Es una pasada, me dejó sin habla. ¡Talentazo!


 
detalle de la trenza

Deciros que el regalo fue entregado en mano por sorpresa. Quedé con Marga para comer y, compinchada con ella, apareció Jennifer con su encantadora niña y me hizo la entrega en mano. Eso también me hizo mucha ilusión.

Me sentí muy afortunada con todos estos regalos, se nota que lo hizo todo pensando en mí y eso es lo que más agradezco. Hay mucho cariño en este paquete.

Pues eso, que estoy muy contenta con mi paquete este año. ¡Mi gracias, Jen! También estoy muy contenta con la persona a la que me tocó sorprender, aunque eso ya os lo enseñaré el próximo viernes.



martes, 24 de marzo de 2015

Yo, 29 años. Él, 20 semanas

Hoy es mi 29º cumpleaños. A partir de hoy, me quedan 365 días de veinteañera. Dentro de un año, si vuelvo a escribir en estas fechas, el número tres presidirá la cifra de mi edad... ais.

Pero eso no es lo más importante. Dentro de un año, para este día, mi vida habrá cambiado para siempre...


20 semanas en mi tripa y todavía no lo creo.

¡Mi vikingo! ¡Te esperamos en agosto!


viernes, 13 de marzo de 2015

Viernes de Swapetines 2015 (IV)

Pánico escénico.

A estas alturas ya debería haber terminado mi primer calcetín, pero no sólo no he conseguido mi meta sino que lo que he tejido NO ME GUSTA.

Es más, llevo una semana sin hacer ni una triste vuelta swapetinera porque no me convence... simplemente no puedo. Ando a la espera de si uno de estos días mi visión cambia, pero no lo hace.

Tenía un plan B desde el principio al que no quería tener que recurrir, y mucho menos a menos de un mes de la entrega. Pero regalar algo que no me gusta... no soy capaz. No sólo eso, sino que además creo que a mi sorprendida no le van bien de talla.

¿Qué hago?

¿Sigo adelante y pongo siete velas a los santos para que todo salga bien?

¿O recurro al plan B, totalmente diferente de lo hecho hasta ahora, arriesgándome a no dormir por las noches por el turbo tejeril?

lunes, 2 de marzo de 2015

Espíritu Celta

Como ya comenté hace un tiempo, el pasado noviembre mi chico cumplió 30 añazos. Por supuesto esa cifra merecía un regalo muy especial (o mejor dicho, regalos) y yo pasé mucho tiempo pensando qué podría ser realmente memorable para que no se olvidara de su entrada a la treintena.

Pues bien, una de las cosas que le regalé fueron estos calcetines que ya os enseñé en su día, pero lo que llevaba planeando durante más tiempo era tejerle un precioso jersey.

Como ya tiene un lopapeysa que le encanta, esta vez quería hacer algo distinto y me decanté por algo con muchas trenzas, muy celta. Tuve que decidir el patrón muchos meses antes para tener margen suficiente, ya que no es fácil tejer un jersey de hombre a escondidas cuando convives con él.

Bien, pues mi primera opción (que elegí hace un año o así) fue este. Me tomé mi tiempo para escoger la lana que mejor le sentaría, me decidí por una Cascade Eco+ en un color natural y la encargué en Llanàrium.

Cuando llegó y me quise poner manos a la obra me di cuenta de que el patrón sólo venía en una talla y no era la de mi chico. En él se explicaba cómo adaptar la talla, pero para ello era necesario tomar medidas muy precisas del cuerpo del destinatario, y a no ser que se las tomara cuando durmiera profundamente, eso no iba a ser posible.

Tocó crisis nerviosa, respirar profundamente y volver a buscar otro patrón que, además de que me gustara tanto o más que el primero (cosa difícil), fuera bien con la lana que ya había comprado.

Así pues, el plan B fue este:


No sé si coincidiréis conmigo, pero creo que tan vistosas son las trenzas que lucen en él como los fallos que tiene. El primero y más evidente: esas horribles mangas, alias alerones de murciélago. ¡Horribles!

Bien, pues el tiempo empezaba a apremiar y ahora, además, me tocaba hacer cálculos y modificaciones.

¡A jugar!

Como suele pasarme, casi no llego a tiempo... casi. Estuve meses haciendo y deshaciendo cosas que no encajaban, midiéndolo con el lopapeysa para comprobar que las medidas eran parecidas y probándoselo a +3 para ir haciéndome a la idea de cómo quedaba.

La última semana tuve que mentir vilmente a mi chico y quedarme a dormir con mis padres para terminarlo, jejeje. Pero sí, terminé y terminé bien.

El resultado me gusta pero no me entusiasma. No sé si es que me esperaba otra cosa con tanto trabajo, pero en fin, qué le voy a hacer.

Os enseño las fotos y luego os cuento toooooodas las modificaciones que hice:







Modificaciones:

- Para que me coincidiera la puñetera muestra, tuve que tejer casi todo el jersey con agujas de 3.5mm. Para una lana con la que se recomiendan las de 6mm, imaginaos el suplicio que fue.

- Para reducir significativamente los alerones, recogí 20 puntos menos de los indicados para cada manga y espacié los menguados a lo largo de toda ella en lugar de hacerlos al principio como dice el patrón.

- Supongo que ya os habréis dado cuenta de que la tensión nunca es la misma cuando tejes en circular que cuando tejes en plano. En el caso de este jersey, se empieza por las solapas de los hombros, se recogen puntos, y se hace el delantero y la espalda en plano por separado hasta llegar hasta las axilas. Luego se recogen puntos y se hacen las mangas en circular, pero tuve que subirlas a 4mm las primeras vueltas y luego a 4.5mm, para compensar el cambio de tensión y que no se notara en las trenzas.

- Teóricamente, una vez tienes las mangas y el canesú continúas el resto del cuerpo en redondo. Cuando llegué a esa parte me quedaba poco tiempo para hacer malabares y pruebas con la tensión, así que decidí seguir tejiendo delantero y espalda por separado, así me aseguraba de que no habría cambios en tamaño y forma de las trenzas. Luego los uní con una costura del revés, que quedaba más decorativa.

- El canalé de abajo sí lo tejí en redondo.

- El largo del jersey es mayor del que indica el patrón, aunque aún así me parece que ha quedado corto igualmente.

Pues eso es más o menos todo. Como digo no me entusiasma el resultado, por lo menos no para el trabajo que me dio. Pero ya sabemos que las cosas no siempre salen como esperamos, ¿verdad? El próximo será otro lopapeysa y ahí seguro que vuelvo a acertar.




Detalles y más notas sobre las modificaciones, aquí.