martes, 29 de julio de 2014

Mi cesta de proyectos en marcha...

... luce de esta guisa:



Yo creo que ya va siendo hora de terminar alguna cosa.

O de comprar una cesta más grande.

Va a ser la segunda opción, me da a mí:



Algunos me llamaréis malpensada, pero después de pensar que esas marcas eran por haber reventado de plenitud, me lo miré mejor y me suenan sospechosamente a uñas de minino malo rascándose donde no debe.

PD: Desde que fueran hechas estas fotografías hasta su fecha de publicación, he terminado un proyecto viejo y he comenzado... dos! ¡Viva!

lunes, 14 de julio de 2014

Granny-chales a raudales

Si tuviera que elegir mi patrón favorito de ganchillo, sin duda escogería este chal. Lo tiene casi todo excepto que es un poco grande para llevarlo como proyecto viajero.



Es el tercero que hago y ya estoy planeando el siguiente, esta vez con una lana más fina averquépasa.

El primero lo hice para mí y lo olvidé en el tren (cien veces me maldigo), el segundo fue para una ex-compañera de trabajo y el tercero ha sido para María, la chica que me hace los masajes que me permiten seguir tejiendo como si el mundo se fuera a acabar. Siempre me estaba diciendo lo mucho que le gustan y valora estas cosas (ella misma, a parte de los masajes, también se gana la vida con artesanía, aunque de otro tipo), así que me apeteció hacerle algo.




Y poca historia más tiene este chal, tan sólo decir que me vino de lujo en las 24 horas porque me ayudaba a cambiar de mano y de dinámica.

Como ya he dicho, tengo pensado empezar pronto una versión con lana lace o de calcetines, pero lo cierto es que me encanta cómo queda con la Noro Kureyon. Por cierto, ésta vez sólo dos nudos en 5 ovillos. Vamos mejorando, señor Noro, algún día tejeré algo sin encontrarme ni un sólo nudo.




Detalles, aquí.

lunes, 7 de julio de 2014

Calcetines Nórdicos

... calientes y mulliditos, perfectos para el mes de julio. Como siempre, ¡la menda terminando cosas fuera de temporada!



Empezamos un mini-kal de estos calcetines en mayo del 2013 y yo he tardado casi un año y un mes en acabarlos. El porqué no sabría decirlo. Es evidente que son entretenidos y me lo pasaba bien tejiéndolos, pero aún así los cogía sólo de vez en cuando y dejé pasar varios meses desde que terminé el primero hasta que empecé el segundo. También es verdad que al principio me quedó muy estrecho y tuve que volver a empezar con más puntos pero vamos, que eso sólo me retrasó unos días. Que soy una lentorra, vamos, no hay excusas.

El caso es que para las 24 horas de este año me quedaba aproximadamente un 20% del segundo calcetín, me puse la meta de terminarlo y lo conseguí (fue la única meta que conseguí).

¡Tachán!




No sé por qué, si por tensión o brujería, el primer calcetín que tejí es como 2 centímetros más largos que el segundo (se puede ver bien en la primera foto del post). No importa, me los voy a poner igualmente.

He de decir que casi muero de lipotimia cuando me los he probado para hacer las fotos. Madremíadelamorhermoso, bien se han ganado el apodo de "nórdicos", ¡son realmente muy abrigados! Estoy segura que con ellos podría viajar hasta El Muro y más allá y no pasaría ni un poquito de frío... por lo menos en los pies.



El patrón se llama "Norwegian Rose" y podréis encontrarlo en el libro "Toe-up socks for every body" de Wendy Johnson.

Detalles, aquí.

lunes, 30 de junio de 2014

Mara, dulce Mara

Como viene siendo habitual en mí, termino las prendas de pleno invierno cuando el calor acecha:





El día que acabe algo en la temporada que le corresponda, me va a parecer hasta raro.

Hacía mil millones que quería tejerme este precioso chal (Mara), pero mi idea siempre había sido la de usar una lana con largos cambios de color tipo Noro. Y hacía mil millones de años que tenía en casa estas cuatro madejas de Malabrigo Worsted en un increíble color lila (imposible de plasmar con la cámara para mí), pero tenía para ellas pensado un jersey estrechito que en el fondo de mi alma sabía que no me quedaría nada bien.

Con el tiempo comenzó a seducirme la idea de combinar dichas lanas y patrón, y un frío fin de semana de febrero en La Cerdanya, lo empecé. Me encanta cuando lo que tejes te trae recuerdos felices de cuando lo tenías en las agujas...



Con esa combinación de "punto bobo + color + lana gustosísima + agujas grandes + patrón de no pensar" os puedo asegurar que fue un verdadero placer tejer todos y cada uno de los puntos de este chal. E incluso siguió siendo un placer cuando me faltaban 10 vueltas y tuve que deshacer un buen trozo porque no me llegaba la lana.

Como modificación del diseño original, dejé de aumentar en la espina en las vueltas a canalé, por eso queda ese efecto como redondeado. No puedo decir que no me guste, pero creo que si lo volviera a hacer lo tejería al pie de la letra, con su punta puntiaguda.



A pesar de los calores, he podido estrenarlo en alguna de esas crueles mañanas en las que cojo el autobús del pueblo a las siete y media de la mañana y sí, he comprobado que es tan gustoso de tejer como de llevar.

Recomendado al 200%!!

Detalles, aquí.

lunes, 16 de junio de 2014

33 horas después

Hace 33 horas en estos momentos, dábamos el pistoletazo del final de la 3ª edición de las 24 Horas Tejiendo.

Como cada año, lo hicimos coincidir con la Semana Mundial de Tejer en público y, como cada año, en las horas de luz nos acompañaron muchos otros tejedores, tejedoras y un tal Jon Plantas, aka Salsa Choque, (no queráis saber quién es) que pusieron sus agujas en modo "on" y le dieron al tema tejeril y a la sinhueso (tanto para tragar como para cascar) hasta que el cuerpo dijo basta.

Aquí algunas de las pocas fotos que hice de esos momentos, donde podéis apreciar también el diseño de la camiseta oficial de este año diseñada por nuestro querido Mr. Paco (sí, por fin esta vez es lila!!):





Como somos unos señores y siempre sobra comida, este año encargamos que nos trajeran la cena hasta la mismísima mesa:



Evidentemente, no sobró nada.

La compañía duró más o menos hasta la hora de las brujas, momento en que nos quedamos solas las 5 personas que duramos hasta el final. Esta vez todavía más perjudicadas y cansadas que en 2013 (los años no perdonan, chicas), pero animadas y con ganas de ir a por la cuarta.

la manta interminada



de madrugada cayó una buena tormenta

Ya podéis figuraros que una noche en vela da muchas oportunidades de conocerse mejor, de tejer a la velocidad de los caracoles y de debatir sobre diversos y variopintos temas de todas las índoles. Aquí algunos de mis favoritos de esa noche:

- Rusos que se comen las costillas a sí mismos porque llevan dos semanas sin dormir, y otras historias de creepypasta de nivel Youtube y similar.

- Qué alegría, qué ilusión, mi primera menstruación.

-  Apocalipsis Zombie: elaboración de un minucioso plan en el caso de que se acabe el maratón y el mundo haya sido invadido por una extraña horda de muertos vivientes.
     - Tapiado de puertas y ventanas
     - raciocinio de alimentos
     - búsqueda y análisis de armas de corto y largo alcance (cuchillos, agujas rectas, tijeras de costura, sacacorchos)
     - asistencia al parto
     - eliminación de zombies que caen por el patio de luces
     - pasos a seguir para salir al retrete
     - creación de grupos de exploración y rutas para salir a buscar provisiones (la primera tienda que salió para saquear fue el Tiger, sólo digo eso...)

Esther, Laia, Victòria y dos miembros de la Kale Borroka a las 5 de la mañana

El año pasado cuando volví a casa fui capaz de dormir un par de horas y deshacer y rehacer mi Sweet Dreams, pero este año el domingo por la tarde sólo era un despojo humano incapaz de hacer nada por mi propia mano. Aún así conseguí coger la cámara y reunir los tres proyectos en los que estuve trabajando para poder hacer la foto del "después":



Evidentemente, no conseguí casi nada de lo que me propuse. Como he dicho antes, a ciertas horas de la madrugada poco más puedes tejer que dos o tres puntos en 5 minutos.

- Adelanté bastante con mi chal de medio Granny Square
- Dejé el Lumen en la vuelta 54 de las 68 que tiene el primer chart
- Y sí, sí, sí y mil veces sí: terminé los dichosos calcetines noruegos!! (fotos majas próximamente)

Los otros dos proyectos que me llevé ni los toqué :)

La verdad es que, por muy hecho polvo que acabes, estas cosas en la vida te activan y te motivan, vale mucho la pena compartir esta afición con otras personas. Por si os interesa, un próximo gran evento tejeril es el multi-KAL que se está organizando en el grupo de Greta and the Fibers. Yo, que por supuesto que me encanta meterme en estos fregaos, ya estoy apuntada y voy a participar con un Sonetto con sobrepeso.

Animaos, ¡hay un montón de premios!

viernes, 13 de junio de 2014

Preparando el terreno

Dentro de exactamente 12 horas empezará por tercer año consecutivo el maratón de 24 HORAS TEJIENDO SIN PARAR.

Como siempre, la noche antes del pistoletazo de salida, una se siente nerviosa, impaciente e ilusionada, pero sobre todo se le llena la cabeza de flipadas mentales.

Aquí las mías (la foto es fea, pero qué le voy a hacer):

y sólo son el 50% de mis WIPs


De izquierda a derecha y de arriba a abajo:

- Ovillo preparado para empezar el chal Lumen, el KAL veraniego de este año de Teixicòmanes.
- Chal de ganchillo empezado ex profeso para este evento. Siempre va bien llevar algo de ganchillo, para cambiar de mano y de dinámica. Pretendo acabarlo.
- Calcetines nórdicos que ya llevé conmigo en la anterior edición de las 24 horas. Como veis, se me han atragantado bastante así que sí, también pretendo acabarlos.
- Calcetines Kai-Mei... que quiero acabar también.
- Calcetines de rayas, mi proyecto para ir en tren. Lo llevo por si acabo todo lo demás... (siiiiiiiiii, claroooooo)

Este año sólo tocan calcetines y chales.

Prometo foto del "después".

Pasaos si estáis cerca.

lunes, 26 de mayo de 2014

Adiós al aburrimiento y la desmotivación, hola al reciclaje y las nuevas oportunidades

¿Os acordáis de ésto?

Me aburrí soberanamente de ellos. Al principio me hizo gracia el proyecto, pero a medida que iban avanzando los meses cada vez tenía menos ganas de hacerlos y el ver tantos hilos por rematar y tantos agujeros que arreglar, se me hacía una montaña muy muy cuesta arriba.

Finalmente, en diciembre los aparté en un rincón a la espera de una inspiración divina, de un empujón que me motivara a seguir o de un acto de valor que me animara a deshacerlos.

Mucho tiempo estuvieron arrinconados, pero a menudo pensaba en ellos. Definitivamente, no tenía ganas de seguir, ¡pero me daba tanta pena abandonar el proyecto!

Un día como otro cualquiera, sin ningún precedente en particular, decidí que las cosas se hacen por gusto y no por obligación. Que el tiempo de una es escaso, y debo emplearlo en cosas que me agraden. Bueno, ésa es una conclusión a la que hace tiempo que llegué pero que no es tan sencilla de poner en práctica. Lo que me hizo dar el paso definitivo fue una idea que se me vino a la cabeza, una manera de deshacerme del yugo pero, a la vez, conservar en cierto modo una pequeña esencia de lo que fueron mis calcetines de temperaturas.

Y esto fue lo que hice: cogí unas buenas tijeras y... bye bye, hasta otro ratito.


Sin vuelta atrás. Sin opción al arrepentimiento. Y punto!!

Corté por las puntas de los calcetines, deseché los hilos sobrante y puse los puntos vivos en las agujas otra vez.

Y con esas viejas punteras reinventadas, el resto de la lana gris y un ovillo de Drops Delight, nacieron ellos:





No son tan especiales como lo habrían sido los calcetines de temperaturas, pero disfruté un montón haciéndolos. Además, los transportaba en una nueva bolsita de proyectos cosida por mí, lo que me hizo cogerles más cariño.



No negaré que me sentí un poco mal al romper definitivamente con el proyecto inicial, pero la sensación final fue de satisfacción y liberación.

Después de éstos, creo que ya he superado mi época de "encaprichamiento" con calcetines básicos. Tocan cosas nuevas, ya.

Detalles, aquí.

lunes, 19 de mayo de 2014

Emily Dickinson

Este chal de nombre tan inspirador es de los más sencillos que he tejido hasta ahora. Se empieza desde el borde montando tropocientosmil puntos, haciendo unas cuantas pasadas de calado muy básico y el resto todo es punto bobo y menguar cada dos vueltas. La única complicación que podría tener son las cuentas, aunque cuando te acostumbras a ponerlas no tienen ningún misterio.




Está tejido con un sólo ovillo de un merino muy delicado y liviano, "Nirvana" de Filatura di Crossa que me regalaron en un swap. Es tan ligero, que en cada ovillo sólo hay 25 gramos los cuales, por cierto, he usado hasta el ultimísimo. Cuidado si usáis, porque a mí se me rompió en dos sitios diferentes mientras lo bloqueaba. Las bolitas las compré en Londres, son un poco más pequeñas que las que suelo usar, pero con un hilado tan fino ya venían bien, y su peso le da al chal una caída estupenda.



Decidí hacer este proyecto simplemente por ganas y por gusto, pero lo cierto es que el producto final no es demasiado fino y delicado para mí. En fin, espero que algún día encontraré la ocasión de ponérmelo!

Detalles, aquí.



lunes, 12 de mayo de 2014

Inspiración Vikinga

El Inspira Cowl es un proyecto que hacía mucho tiempo que tenía ganas de tejer y que, además, está en mi lista de objetivos para el 2014 (que, por supuesto, no cumpliré). Lo que más me gusta de este cuello es el efecto que hace con el color y las texturas (claro, es la gracia del patrón), pero el efecto poncho que tienen los que están hechos con lana fingering no me motiva demasiado.

La diseñadora nos propone tres versiones del proyecto, cada una de las cuales con un grosor de lana diferente. Como decía, para la lana tipo fingering (la que yo iba a usar) propone un estilo tipo poncho que a mí no me gusta, así que decidí hacer algunas modificaciones para ajustarlo un poco más a lo que yo tenía en mente.

En realidad no fue casi nada. Sencillamente monté 140puntos y tiré recto, sin aumentos ni nada. En total hice 4 repeticiones o, lo que es lo mismo, tejí hasta que se me terminó la lana del color principal (azul).

El resultado fue un tubo bastante largo con no muy buena pinta, pero una vez bloqueado y estirado la cosa cambió y llegó a ser lo que yo buscaba.

Aquí la perspectiva engaña un poco. Prometo que es un tubo recto.

Puede ponerse tal cual sin más y queda bien estrecho y abrigado, tapando perfectamente orejas, nariz y boca:



O puede doblarse por la mitad, que es como a mí me gusta más cómo queda:



En resumen, la satisfacción adquirida es bastante alta, aunque no era lo que yo esperaba exactamente. Siempre me lo había imaginado con más colorido y no con dos colores que van cambiando de tonalidad. Lo que pasó fue que, eligiendo las lanas de mi stash, puse juntas la azulada (Drops Delight) y la lila (Viking of Norway -de ahí el nombre del proyecto-), me gustó la combinación y así se quedó. Pero, en fin, siempre hay tiempo de tejer más.

Por cierto, al contrario que la mayoría de la gente, me aburrí bastante tejiéndolo...



Detalles aquí.

lunes, 28 de abril de 2014

50 gramos de calcetines

Tenía una duda existencial: ¿Hasta dónde puedo tejer unos calcetines con sólo 50 gramos de lana?

Bueno, pues hasta aquí:



Yo soy más de calcetines largos, pero sabiendo esto ya me quedo tranquila por esos ovillos de calcetines de 50 gramos que a veces se quedan huérfanos.

MI RECETA:

(no es un patón ni un tutorial, sólo unos cálculos chapcueros hechos sobre la marcha)

He tejido los dos calcetines a la vez, empezados desde la punta, en una aguja circular de 2.25 mm.

- Con el método Judy's Magic Cast On, montar 12 puntos en cada aguja (total, 24 puntos para cada calcetín)
- Aumentar en los extremos todas las vueltas alternas, hasta llegar a 60 (30 en cada aguja)
- Continuar recto hasta que queden unos 4 centímetros para llegar al talón (para mí, algo más de 18 cm desde la punta)
- Con la mitad de los puntos de cada calcetín (30), hacer el talón de vueltas acortadas. Yo dejé 9 puntos "envueltos" en cada extremo del talón y 12 puntos "vivos" en el medio.
- Seguir recto hasta que quede poca lana.
- Hacer el canalé. El mío tiene 10 vueltas de 2x2.

Detalles, aquí.