lunes, 12 de septiembre de 2016

costuritas

Desde el día en que nació, el vikingo y yo hemos estado siempre juntos. Respetando sus tiempos y sus necesidades, nos hemos ido separando de vez en cuando a ratos, pero el mundo era nuestro.

Esto no me ha salido gratis, porque tal y como concibe este país la conciliación familiar, yo debería estar trabajando desde antes de la pasada Navidad. He tenido que renunciar temporalmente a mi empleo y a mi sueldo, pero no me ha importado en absoluto porque dedicarme a mi hijo al 100% ha sido el mejor y más bien pagado trabajo de mi vida. Y si pudiera, lo haría mucho tiempo más. Me da igual que consideren esto como antifeminista y me tachen como tal, porque o he hecho felicísima y convencida y me ha llenado más que cualquier otra tarea del mundo.

Pero por desgracia, ya no podemos prescindir del dinero por mucho tiempo más. A partir de hoy, nuestro camino lento, sosegado y respetuoso toma un giro repentino y tenemos que separarnos demasiadas horas por primera vez. La primera de tantas. Él a su cole y yo al/los mío/s.

Cada persona es diferente y todas las mamás (y los papás!) viven la reincorporación a su manera, no creo que sea fácil para nadie. A mí me gusta mi trabajo, pero no quiero volver aún. Quiero ver crecer a mi hijo un poco más, acompañarlo en este camino otro largo trecho. Quiero que sea él quien me suelte la mano para ver el mundo, no ser yo la que se marcha cuando aún es tan pequeño. Sé que va a estar bien, pero no es lo mismo.

Sin quererlo me ha quedado un post demasiado personal, y eso que sólo venía a mostraros mi última labor. Pero es que, ahora mismo, la tristeza es infinita y cuesta retenerla.

Con este dolor en el pecho he estado ocupando mis últimas "horas libres" haciendo esto para el cole de mi pequeño gran guerrero.



Soy una costurera paupérrima y hace que no bordo desde mi primer sashiko allá por 2008, pero creo que me ha quedado bastante apañado.

Detalles del bordado, se nota a la legua que es casero ;)



Por detrás, en una esquina y en pequeño, también he bordado el nmbre del niño

Las bolsas, forraditas por dentro, son muy resistentes, perfectas para el trote que van a llevar. Aunque tengan muchos fallos, me vengo muy arriba cuando veo que puedo hacer cosas así.

Para la próxima, que no tardará, saldrá mejor.

lunes, 29 de agosto de 2016

Lopapeysa Olímpico

Después del chasco del que os hablé en la entrada anterior, me hace muy feliz poder anunciar que finalmente pude acabar a tiempo mi proyecto para las Ravellenics 2016. Y no sólo lo acabé a tiempo, sino que me sobró y todo. En concreto lo empecé y terminé en 14 días exactos, ¡uau! Además, ha sido casi un éxito total.

el color real no se corresponde mucho con esta foto

cdx Empecemos por lo malo: creo que ha quedado pequeño. A pesar de que tejo flojo y de que hice la talla que le tocaba por edad, el jersey se ve pequeño. Se ha visto pequeño desde que lo empecé, pero seguí adelante, porque yo lo valgo. Con suerte podré ponérselo con los primeros fríos, con menos suerte habrá que buscar otro bebé que lo aproveche ;)

Otra cosa mala es que como leo los foros en diagonal, se me pasó completamente que había que poner una foto del proyecto terminado en el hilo oficial de Ravellenics para obtener la medalla. Así que no me la han dado, pero moralmente yo sé que la tengo, qué le vamos a hacer.



Y ahora lo bueno: me ha encantado tejerlo. Los lopapeysa son proyectos tan agradecidos y tan bonitos, que es imposible no disfrutar con ellos, con el plus de que cuando tejes para bebés vas como un rayo.

Fue el proyecto que me llevé de vacaciones y qué os voy a contar, cada vez que lo veo las rememoro: relax, naturaleza, tiempo libre...



Realmente me ha hecho muy feliz este jersey, ¿qué más puedo pedir?

Detalles, aquí.

lunes, 22 de agosto de 2016

Al menos me lo pasé bien tejiendo

Y eso es lo único bueno que puedo decir de uno de mis últimos proyectos terminados.

¿Os acordáis de la chaqueta de la que os hablé aquí?

Estaba destinada al fracaso desde el principio. Yo lo sabía, pero no quise verlo. Quise hacerle algunas modificaciones, la más importante de ellas era incorporarle un steeking en lugar de tejer el dibujo del derecho y del revés, como proponía el patrón.

Ya lo conté en el otro post, hice el steeking antes de tejer mangas y capucha para ahorrarme trabajo por si salía mal. Y salió mal. Todavía no tengo claro por qué, tendremos que volver a hacer steeking en otra ocasión. El caso es que creí haber resuelto el entuerto y seguí adelante, pero cuando ya tenía todo tejido, todos los hilos rematados y sólo me faltaba coserle los botones, me di cuenta de que la parte que corté y creí haber rescatado se estaba deshaciendo lenta pero irremediablemente.

Bien, bien, bien, y mil veces bien.

Porque claro, no podía haberse deshecho antes de que terminara de tejerlo, NO, antes de que tuviera que deshacer mangas y recuperar cada restito de lana gris para que me llegara y no tener que comprar más. NO. Tenía que deshacerse justo al final. Y claro, como está cortado ni siquiera puedo recuperar la lana.

En fin, sin más miramientos y en un ataque de ira, a la basura directo fue y nunca más se supo (por eso no hay foto del desastre final).

Y como último regalo, me llevé un brote brutal de alergia por estar tejiendo con agujas de níquel (soy alérgica y es culpa mía por usar esas agujas, sí, pero normalmente no me dan brotes muy bestias o los controlo rápido).

Y como aún arrastro secuelas del brote, he tenido que aparcar los calcetines que llevo siempre en el bolso hasta que llegue el otoño, ya que estoy usando también agujas de níquel. En su lugar, he empezado el South Bay, que le tenía muchas ganas.



Poniendo el piloto automático en 3, 2, 1...

lunes, 8 de agosto de 2016

Very Spooky! (y un regalito)

Últimamente publico pocas cosas terminadas, y encima ya van dos seguidas de la misma cosa: calcetines lisos, normales, sin nada especial.



Este es el segundo par de tres que llevaba a la vez, tres calcetines lisos, me dije que en cuanto los finiquitara haría otras cosas, pero ya estoy planeando dos pares más. Y es que no puedo evitarlo, son el proyecto viajero perfecto, el aliado infalible del tejer sin pensar. Me lo paso tan bien...



Me encanta el colorido de estos. Me chifla. Cómo no, es de la calidad de mi lana de calcetines favorita: Knit Picks Felici. Desde que sólo hacen tiradas limitadas es muy difícil conseguir cualquier color aquí en Europa, pero vale la pena ir mirando en Great British Yarns por si han traído nuevos colores ;)

Lo dicho, que me gustan mucho mis nuevos calcetines. Nunca me cansaré de tejer proyectos así.



Detalles, aquí.

Y cambiando de tema (sólo un poco, porque seguimos con los calcetines), el otro día tuve una muy grata sorpresa.

Entré a mi perfil de Ravelry sólo para comprobar si ya habían salido los premios del Sockdown 9 de Junio. Vi que tenía un nuevo mensaje privado y me empecé a emocionar. Parece que alguien me había mencionado en el grupo Sock Knitter Annonymous... se me dibuja una sonrisa intuyendo lo que está pasando. Entro en el hilo en el hilo en el que se me menciona y... ¡¡¡Había ganado un premio!!!

Y, ¿sabéis lo curioso? La lista de ganadores había salido hacía tan sólo un minuto antes de que yo entrara a comprobar. A eso lo llamo yo telepatía tejeril.

Me hizo muy, muy feliz ver que me había tocado. Los premios son totalmente al azar entre todas las tejedoras, según las estadísticas de ese mes éramos 360 participantes, había 23 premios y una posibilidad entre 15,65 de que te tocara. Y me tocó :)

En mi caso, el premio fue un patrón a elegir de entre los diseños de Knittymelissa, una de las administradoras del grupo. Es mi deber moral compartir su página de diseños con vosotros, lo haría aunque no me gustara ninguno de ellos, pero lo cierto es que me encantaron y fue una muy difícil elección escoger uno para que me enviara.

Tras mucho cavilar y poner algunos patrones suyos más en mi cola, elegí este:

LUCY IN THE SKY

Me encanta :)

Estoy impcientísima por seguir participando en los retos de S.KA. Ahora, en agosto, bastante tengo ya con los Ravellenics (y que dios me asista si quiero acabar a tiempo), pero en septiembre no perdono!

Esto es tan divertido!

viernes, 5 de agosto de 2016

366 días contigo

Hoy se cumple un año desde la primera vez que me lo pusieron en el pecho.

En aquel momento todo cambió, hubo una revolución en mí. Lloraba de felicidad en cualquier momento, me sentía tan afortunada y completa que era incapaz de describir toda esa dicha porque se me hacía un nudo en la garganta.

Por entonces lo atribuí a las hormonas, pero heme aquí un año después y sigo exactamente igual, sintiendo estallar el corazón. Sencillamente, no encuentro las palabras.



Desde lo más sincero y profundo de mis huesos y mis entrañas, nunca había sido tan feliz.