Esa manta de ganchillo la empecé, muy flipada yo, las navidades pasadas con la intención de acabarla en ese par de semanas y que mi vikingo se la llevara al cole los días que se quedaba a dormir.
Me advirtieron, por supuesto, que sería demasiado grande y pesada como para ser práctica. Y efectivamente.
Esa manta de ganchillo la terminé, finalmente, a principios de octubre, aunque os la enseño ahora porque me ha costado lo mio decidirme a lavarla y fotografirala.
Por supuesto que no la he llevado al cole, era demasiado, aunque me hubiese encantado y a mi hijo también, porque le flipa la manta y sus colorinchis, está muy emocionado.
Al final resulta que, esa manta de ganchillo, tiene el tamaño perfecto para hacer las veces de colcha de su "cama de mayor" (aunque sólo duerme en ella un ratito cada noche). Sin comerlo ni beberlo, lo que empezó con un objetivo, ha acabado con otro. Y yo creo que queda bien (aunque, por supuesto, tenga mil fallos).
Detalles, aquí.
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lunes, 22 de enero de 2018
domingo, 31 de diciembre de 2017
Resumen tejeril 2017
Como ya va siendo tradición desde hace algunos años, en este día miro hacia atrás y hago un resumen de mi vida tejeril durante el año que hoy termina. Escribo esto sin haber hecho números aún, pero así de entrada, creo que ha ido bastante bien y estoy satisfecha.
Vamos a ver:
- He comenzado 19 proyectos
- He terminado 19 proyectos (2 de ellos los empecé en el 2016 y otro en 2014)
- He desechado 0 proyecto (peeeero tengo uno pendiente de deshacer)
Las cifras no están nada mal, lo suyo sería acabar más de lo que empiezo, sería señal de que comienzo a liquidar mi montaña de wips eternos. Pero no me quejo.
- Con el que más he disfrutado tejiendo: Geek socks, la combinación perfecta de unos calcetines sencillos con un punto de dificultad paa no ser aburridos. Y el colorido me encantó.
- Con el que más me he aburrido tejiendo: Realmente no me he aburrido con ninguno, pero voy a decir el jersey McDreamy por todo lo que me hizo sufrir y las 800 veces que tuve que deshacer.
- El que más he usado: Caigo en la cuenta de que casi todo lo tejido ha sido para otras personas, poco para mí. Mi pulsera de ganchillo me acompañó todo el verano, así que se queda con el puesto.
- El que menos he usado: Pues me está costando horrores conseguir que mi hijo se ponga el gorro del pescado, dice que le pica (maldito sea, y eso que está tejido con una mezcla de merino y algodón)
- El que me ha sorprendido gratamente: ídem que el año pasado, no me he llevado ninguna sorpresa
- El que me ha decepcionado: Lo mismo.
- He usado 93 madejas
- He adquirido 33
Por favor, un gran aplauso para mí!!! La cara B de este asunto: sigo teniendo 221 ovillos en mi stash. Pero poco a poco.
En cuanto a mis propósitos:
- NO he podido acabar todos mis proyectos que llevo arrastrando desde 2014, sólo uno de ellos. Y me quedan 4, que no 3, como le dije a Miso. ¿Hablamos de los #viernesdewips?
- SÍ he podido reducir stash y estoy muy orgullosa, a seguir así, albis! (palmadita en el pecho)
- NO he podido re-bloquear todo lo que tengo y, además, he engrosado la cesta.
Para el 2018 me hago los mismos propósitos tejeriles porque no doy para más. Quisiera tejer 12 calcetines pero lo veo imposible. Y al año que entra le pido que me deje de dar por culo un poquito nada más, por favor.
Vamos a ver:
- He comenzado 19 proyectos
- He terminado 19 proyectos (2 de ellos los empecé en el 2016 y otro en 2014)
- He desechado 0 proyecto (peeeero tengo uno pendiente de deshacer)
Las cifras no están nada mal, lo suyo sería acabar más de lo que empiezo, sería señal de que comienzo a liquidar mi montaña de wips eternos. Pero no me quejo.
- Con el que más he disfrutado tejiendo: Geek socks, la combinación perfecta de unos calcetines sencillos con un punto de dificultad paa no ser aburridos. Y el colorido me encantó.
- Con el que más me he aburrido tejiendo: Realmente no me he aburrido con ninguno, pero voy a decir el jersey McDreamy por todo lo que me hizo sufrir y las 800 veces que tuve que deshacer.
- El que más he usado: Caigo en la cuenta de que casi todo lo tejido ha sido para otras personas, poco para mí. Mi pulsera de ganchillo me acompañó todo el verano, así que se queda con el puesto.
- El que menos he usado: Pues me está costando horrores conseguir que mi hijo se ponga el gorro del pescado, dice que le pica (maldito sea, y eso que está tejido con una mezcla de merino y algodón)
- El que me ha sorprendido gratamente: ídem que el año pasado, no me he llevado ninguna sorpresa
- El que me ha decepcionado: Lo mismo.
- He usado 93 madejas
- He adquirido 33
Por favor, un gran aplauso para mí!!! La cara B de este asunto: sigo teniendo 221 ovillos en mi stash. Pero poco a poco.
![]() |
| falta oto del jersey de navidad y el lopapeysa terminados |
![]() |
| falta foto de la manta terminada |
En cuanto a mis propósitos:
- NO he podido acabar todos mis proyectos que llevo arrastrando desde 2014, sólo uno de ellos. Y me quedan 4, que no 3, como le dije a Miso. ¿Hablamos de los #viernesdewips?
- SÍ he podido reducir stash y estoy muy orgullosa, a seguir así, albis! (palmadita en el pecho)
- NO he podido re-bloquear todo lo que tengo y, además, he engrosado la cesta.
Para el 2018 me hago los mismos propósitos tejeriles porque no doy para más. Quisiera tejer 12 calcetines pero lo veo imposible. Y al año que entra le pido que me deje de dar por culo un poquito nada más, por favor.
lunes, 17 de julio de 2017
Raro mes de julio, raro...
Está siendo un mes de julio raro. Han pasado muchas cosas que trastocan la tranquila rutina, y más que van a pasar (mudanza a la vista, socorro) y todo está siendo raro. También estoy tejiendo raro, pero no sabría explicar qué significa eso para mí. Es como cuando picoteas de aquí y de allá, empiezas cosas que te parecen la hostia y tienes ganas de tejerlas pero no lo haces, no acabas nada, estás desconcentrada, no acabas de encontrar tu lugar, HACE CALOR... en fn, raro.
Y entre tantas rarezas he descubierto que se pueden hacer pulseras de bolitas con ganchillo, mira tú qué cosa, y me ha parecido ideal para regalar a personas con las que me apetecía tener un detalle por "estar ahí" (if you know what I mean).
Las he hecho con hilo mouliné doble, ganchillo de 2.5mm y las típicas miyuki tamaño 6/0, siguiendo este tutorial:
Una de ellas es para mí, lo confieso, pero todavía no sé cuál.
Y entre tantas rarezas he descubierto que se pueden hacer pulseras de bolitas con ganchillo, mira tú qué cosa, y me ha parecido ideal para regalar a personas con las que me apetecía tener un detalle por "estar ahí" (if you know what I mean).
Las he hecho con hilo mouliné doble, ganchillo de 2.5mm y las típicas miyuki tamaño 6/0, siguiendo este tutorial:
Una de ellas es para mí, lo confieso, pero todavía no sé cuál.
lunes, 13 de febrero de 2017
Tejiendo en febrero
Puedo decir con orgullo que últimamente estoy sacando bastante tiempo para tejer. A días más, a días menos, no depende de mí. Pero sí que me gestiono mejor y, por eso, he podido adelantar bastante. Sigo tejiendo sólo 3 proyectos a la vez.
Manta multicolor:
Mi proyecto de fines de semana, aunque llevo un par de semanas sin tocarla por diversos motivos. Después de sondear opiniones por aquí, decidí que no podía ser una buena manta para que el vikingo se llevara a hacer la siesta al cole, así que seguramente gobernará su cama de "niño mayor", si es que ese día llegara. Para el cole está usando esta tan bonita que le tejió Naderiadefil cuando yo estaba embarazada. Y la nuestra, de colorines, avanza ya sin prisa.
Geek Socks:
Oh my Dog, estos estan siendo LOS CALCETINES. Los estoy tejiendo tan a gusto y tan rápido, qué manera de disfrutar tejiendo! Y lo mejor de ellos aún está por llegar... pero no puedo decir nada más. Son mi proyecto viajero.
Afmaeli:
Es mi proyecto del día a día, el que sólo saco cuando tengo un rato entre el estrés de la semana, por eso no voy muy avanzada. Muchas de mis compañeras del KAL han terminado o están a punto, yo justo acabo de empezar las mangas (las dos a la vez, por supuesto).
Manta multicolor:
Mi proyecto de fines de semana, aunque llevo un par de semanas sin tocarla por diversos motivos. Después de sondear opiniones por aquí, decidí que no podía ser una buena manta para que el vikingo se llevara a hacer la siesta al cole, así que seguramente gobernará su cama de "niño mayor", si es que ese día llegara. Para el cole está usando esta tan bonita que le tejió Naderiadefil cuando yo estaba embarazada. Y la nuestra, de colorines, avanza ya sin prisa.
Geek Socks:
Oh my Dog, estos estan siendo LOS CALCETINES. Los estoy tejiendo tan a gusto y tan rápido, qué manera de disfrutar tejiendo! Y lo mejor de ellos aún está por llegar... pero no puedo decir nada más. Son mi proyecto viajero.
Afmaeli:
Es mi proyecto del día a día, el que sólo saco cuando tengo un rato entre el estrés de la semana, por eso no voy muy avanzada. Muchas de mis compañeras del KAL han terminado o están a punto, yo justo acabo de empezar las mangas (las dos a la vez, por supuesto).
lunes, 6 de febrero de 2017
Mi segundo South Bay
El chal que os enseño hoy lo terminé en octubre, ups...
No tiene mucha historia, simplemente se lo vi hacer a +3 este verano, me dio la envidia, cogí una lana que tenía por casa, lo tejí y cuatro meses después lo bloqueé.
Es la segunda vez que hago este patrón. El primero fue para mi madre, este es para mí.
Detalles, aquí.
No tiene mucha historia, simplemente se lo vi hacer a +3 este verano, me dio la envidia, cogí una lana que tenía por casa, lo tejí y cuatro meses después lo bloqueé.
Es la segunda vez que hago este patrón. El primero fue para mi madre, este es para mí.
Detalles, aquí.
viernes, 13 de enero de 2017
Tejiendo en enero
En este momento tengo exactamente 9 proyectos empezados, pero estoy tratando de centrarme solamente en 3. La idea es que, hasta que no se termina uno de ellos, no se trabaja con otro de los 6 restantes o nuevo.
Manta multicolor:
Este es el proyecto que tejo los fines de semana, cuando tengo más tiempo libre y puedo pegarle buenos empujones.
Aunque el vikingo sólo se qued aa dormir un día en el cole, debe tener una manta hecha por su mami. Tengo que esmerarme y correr si no quiero que llegue la primavera.
Con esta manta cometí dos errores garrafales de principiante. El primero fue comprar la lana (19 colores, nada menos) teniendo en cuenta sólo el peso y grosor de cada madeja, pero no los metros. Conclusión, me va a faltar lana y tendré que comprar 19 madejas más.
El segundo error fue montar puntos demasiado estrecho y ahora el inicio queda como raro, el tejido se va ensanchando. Quiero arregarlo con un borde, pero si alguien tiene otra idea soy todo oídos.
Calcetines para mi hermano:
Este es el proyecto que llevo en el bolso.
Me apetecen unos calcetines sencillos, he sido buena y he cogido unosque tenía a medias en lugar de empezar unos nuevos, aunque no me entusiasma demasiado el color.
Pero los estoy disfrutando mucho!
Andamos ya conquistando el talón.
Afmaeli:
Este es el proyecto sin prisas que tengo siempre a mano en casa, para cuando arranco cuatro minutejos entre semana.
Es el KAL que estamos haciendo en Spanish Swap. Me encanta la lana lopi, ¡pica tanto!
Manta multicolor:
Este es el proyecto que tejo los fines de semana, cuando tengo más tiempo libre y puedo pegarle buenos empujones.
Aunque el vikingo sólo se qued aa dormir un día en el cole, debe tener una manta hecha por su mami. Tengo que esmerarme y correr si no quiero que llegue la primavera.
Con esta manta cometí dos errores garrafales de principiante. El primero fue comprar la lana (19 colores, nada menos) teniendo en cuenta sólo el peso y grosor de cada madeja, pero no los metros. Conclusión, me va a faltar lana y tendré que comprar 19 madejas más.
El segundo error fue montar puntos demasiado estrecho y ahora el inicio queda como raro, el tejido se va ensanchando. Quiero arregarlo con un borde, pero si alguien tiene otra idea soy todo oídos.
Calcetines para mi hermano:
Este es el proyecto que llevo en el bolso.
Pero los estoy disfrutando mucho!
Andamos ya conquistando el talón.
Afmaeli:
Este es el proyecto sin prisas que tengo siempre a mano en casa, para cuando arranco cuatro minutejos entre semana.
Es el KAL que estamos haciendo en Spanish Swap. Me encanta la lana lopi, ¡pica tanto!
lunes, 19 de diciembre de 2016
Estrellas y copitos
En la escuelita del vikingo las maestras de los peques nos pidieron a las familias que trajéramos cosas para decorar las aulas con motivos navideños y lo cierto es que muchas mamás (sí, mamás, para qué engañarnos) trajeron auténticas virguerias hechas a mano.
Por mi parte, esta fue mi humilde aportación:
En total, con un ovillo de Drops Cotton Viscose, me salieron 6 estrellas y 6 copos aprovechables, más unos cuantos que eliminé porque fueron pruebas fallidas de "bloqueo permanente".
Y es que decidí que quería endurecer el tejido para que mantuvieran la forma durante más tiempo y, entre prueba y prueba, algunas estrellas se quedaron por el camino. Primero probé el método de la cola blanca, pues leí que era mucho más duradero. Las piezas quedaron bien tiesas pero al secarse echaban un tufo que tiraba para atrás. Tufo a cola blanca, obvio, pero poco adecuado para una clase llena de bebés. Esas fueron irrecuperables.
Luego probé a hormar con maizena y la cosa mejoró mucho, aunque tiene la pega de que tarda bastante más en secarse. Me quedo con este método porque es mucho más natural y, además, más adecuado para una clase de bebés, ya que si se lo llevaran a la boca, al fin y al cabo, estarían comiendo agua y almidón de maíz.
En todos los casos el tejido se quedó áspero y seco (supongo que es normal) y perdieron el brillo original de la viscosa que llevaba el ovillo.
Ah, y a la mezcla añadí un poco de purpurina para dar un toque más navideño. Si las recupero, el año que viene adornarán el árbol.
Detalles aquí.
Por mi parte, esta fue mi humilde aportación:
En total, con un ovillo de Drops Cotton Viscose, me salieron 6 estrellas y 6 copos aprovechables, más unos cuantos que eliminé porque fueron pruebas fallidas de "bloqueo permanente".
Y es que decidí que quería endurecer el tejido para que mantuvieran la forma durante más tiempo y, entre prueba y prueba, algunas estrellas se quedaron por el camino. Primero probé el método de la cola blanca, pues leí que era mucho más duradero. Las piezas quedaron bien tiesas pero al secarse echaban un tufo que tiraba para atrás. Tufo a cola blanca, obvio, pero poco adecuado para una clase llena de bebés. Esas fueron irrecuperables.
Luego probé a hormar con maizena y la cosa mejoró mucho, aunque tiene la pega de que tarda bastante más en secarse. Me quedo con este método porque es mucho más natural y, además, más adecuado para una clase de bebés, ya que si se lo llevaran a la boca, al fin y al cabo, estarían comiendo agua y almidón de maíz.
En todos los casos el tejido se quedó áspero y seco (supongo que es normal) y perdieron el brillo original de la viscosa que llevaba el ovillo.
Ah, y a la mezcla añadí un poco de purpurina para dar un toque más navideño. Si las recupero, el año que viene adornarán el árbol.
Detalles aquí.
lunes, 31 de octubre de 2016
Dormilón
Aix, pero qué mala es la envidia... Bueno, no, no es envidia exactamente. Es, como diría sonieta: "culo veo, culo quiero". Y precisamente es culpa de ella que yo haya estado como loca ganchilleando este simpático Dormilón.
Ella ha hecho muchos, yo que sé, por lo menos... ¿veinte? Y cada vez que los publicaba en su blog, más ganas tenía yo de hacer uno. Total, que tras su última publicación no pude aguantarlo más y me fui corriendo a comprar un par de ovillos de Natura Just Cotton para darme el capricho (que no fueron suficientes, como es evidente en la foto, aunque debo recalcar que doblé el hilo).
La ocasión lo merecía, y como excusa os diré que no ha sido un impulso tejeril y nada más, sino que "necesitaba uno". Llevamos ya unas cuantas semanas en la escuelita infantil y todo ha ido sorprendentemente bien. De hecho, lo ha llevado él mejor que yo, aunque era previsible. Mis suegros lo recogen al mediodía cada día y se lo quedan hasta que yo llego, pero ahora que ya podemos decir con seguridad que se queda feliz en el cole, vamos a probar a dejarlo a comer un par de días a la semana, para liberar a los yayos un poco.
Y como no sólo se queda a comer, sino que se echa la siesta también, su padre y yo pensamos en darle un muñeco para que se acostumbre a dormir con él, porque a casi 15 meses, mi vikingo sólo se duerme a la teta con mami, o como mucho en el coche o en el portabebés. Y aquí entra en escena Dormilón, que va a acompañar a nuestro bebé unos cuantos días en todos sus sueños antes de quedarse a solas con él en la escuela. Si no puede tomar la teta antes de la siesta, por lo menos podrá abrazarse a un muñeco hecho por mamá con todo su amor. Casi casi regado con mis lágrimas, jajaja.
En fin, dejaremos para otro momento las dudas existenciales de si estamos haciendo lo correcto o no, de momento me quedo con la idea de que me ha quedado un Dormilón bastante apañado (odio hacer muñecos, se me dan fatal) y que a mi hijo le encanta.
Detalles, aquí.
Ella ha hecho muchos, yo que sé, por lo menos... ¿veinte? Y cada vez que los publicaba en su blog, más ganas tenía yo de hacer uno. Total, que tras su última publicación no pude aguantarlo más y me fui corriendo a comprar un par de ovillos de Natura Just Cotton para darme el capricho (que no fueron suficientes, como es evidente en la foto, aunque debo recalcar que doblé el hilo).
La ocasión lo merecía, y como excusa os diré que no ha sido un impulso tejeril y nada más, sino que "necesitaba uno". Llevamos ya unas cuantas semanas en la escuelita infantil y todo ha ido sorprendentemente bien. De hecho, lo ha llevado él mejor que yo, aunque era previsible. Mis suegros lo recogen al mediodía cada día y se lo quedan hasta que yo llego, pero ahora que ya podemos decir con seguridad que se queda feliz en el cole, vamos a probar a dejarlo a comer un par de días a la semana, para liberar a los yayos un poco.
Y como no sólo se queda a comer, sino que se echa la siesta también, su padre y yo pensamos en darle un muñeco para que se acostumbre a dormir con él, porque a casi 15 meses, mi vikingo sólo se duerme a la teta con mami, o como mucho en el coche o en el portabebés. Y aquí entra en escena Dormilón, que va a acompañar a nuestro bebé unos cuantos días en todos sus sueños antes de quedarse a solas con él en la escuela. Si no puede tomar la teta antes de la siesta, por lo menos podrá abrazarse a un muñeco hecho por mamá con todo su amor. Casi casi regado con mis lágrimas, jajaja.
En fin, dejaremos para otro momento las dudas existenciales de si estamos haciendo lo correcto o no, de momento me quedo con la idea de que me ha quedado un Dormilón bastante apañado (odio hacer muñecos, se me dan fatal) y que a mi hijo le encanta.
Detalles, aquí.
lunes, 26 de octubre de 2015
Nuestro rincón de lectura
Hace tiempo, en otra entrada anterior, mencioné que en abril nos mudamos a una casa/piso muy grande. Bueno, estoy segura que para mucha gente no es tan grande, pero para una pareja acostumbrada a 65m2 sí lo es. Y os aseguro que cuando hay que limpiarla no es que sea grande, es enorme. Infinita.
En fin, una de las cosas que más me gustan de este nuevo hogar es que tiene dos salones, uno de los cuales con chimenea. Cuando fuimos a verla antes de alquilarla, nada más ver ese espacio, decidí que si nos mudábamos allí iba a hacer realidad uno de mis sueños: tener una biblioteca en casa.
Y así fue. Después de meses con cajas y mierda acumuladas, poco antes de nacer el vikingo la sala de la chimenea empezó a tomar forma, las paredes se llenaron de estanterías y las estanterías se llenaron de libros. Y al poco de llegar el peque compramos el sofá y las mesitas más cutrongas de Ikea y nuestro rincón de lectura cobró vida por fin.
Por supuesto no podía faltar el toque personal para darle calidez al lugar. En una de las mesitas pusimos una tetera y un par de tazas que nos regalaron hace tiempo, el tapete de la tetera lo crocheteé yo y los otros dos fueron regalos, uno de Sig y otro de la ex directora de la escuela donde trabajo.
Pero lo que más me enorgullece de la sala de lectura es la manta que nos calienta los pies cuando estamos allí. Os he hablado de ella aquí, es simplemente un granny square gigante que he ido haciendo con los restos de lana gorditos que voy acumulando. He tardado más de dos años y medio en terminarla hasta que ha alcanzado el tamaño que yo quería. Las últimas vueltas han sido un suplicio de eternas (tardé dos semanas en hacer la última blanca, claro, con el bebé ya por aquí) pero me gusta el batiburrillo de colores y estoy segura de que cumplirá su función.
En esta foto, que no he sabido sacar menos fea, se ve bien extendida:
Y aquí veis nuestro rinconcito de lectura, aún por acabar pero ya perfectamente disfrutable. Lo que se ve en la foto es sólo el 30% de la sala, en el 70% restante están las estanterías en las paredes, y el resto del espacio lo aprovecharemos para hacer un rincón de juegos para el vikingo.
Yo que soy muy casera disfruto muchísimo con este nuevo espacio, terminado justo a tiempo para la mejor época del año: ¡el otoño!
lunes, 31 de agosto de 2015
Cuando el invierno llegue...
Creo que ya he comentado alguna vez por aquí que las mantas que más me gustan son las de granny squares, así que por supuesto mi pequeño vikingo tenía que tener una.
En Ravelry hay docenas de diseños preciosísimos, aunque la mayoría requieren mucho trabajo para combinar colores, cortar y rematar hilos etc, y como yo tengo una laaaaaaaarga lista de cosas que quiero hacerle a mi bebé, opté por algo más sencillo.
Tengo una revista de Katia Bebé de hace como 8 años o así que me gusta mucho y en ella sale una manta de grannys muy sencilla que combina 4 colores, así que elegí 4 tonos que combinaran más o menos con la habitación y me puse a ello.
Al principio me vicié a tejer los cuadraditos, luego me desencanté un poco por la pesadez y porque tuve que pedir más lana, pero unas semanitas después decidí terminar rápido y en unos días la tuve lista.
No me gustaba el método que proponía Katia para unir los grannys porque yo prefería una costura invisible, así que busqué y busqué y al final di con este tutorial que está muy bien explicado, aunque a mí no me quedó del todo invisible.
Bueno, hasta aquí todo más o menos bien. El problema vino al hacer el borde, fue entonces cuando la neurona me traicionó y, en lugar de coger 4 puntos entre granny y granny cogí 6 más uno en el centro, es decir, casi el doble.
¿El resultado? Demasiados puntos, un borde muy ondulado y poco tiempo y paciencia para deshacer y volver a comenzar. Mierda.
En fin, hice lo que pude con el bloqueo, algo arreglé aunque tampoco me quedó bien del todo. Confieso que tampoco me maté mucho, más que nada porque me estaba dejando los riñones y porque, para qué engañarnos, hice la manta con lana superwash porque imagino que la lavaré mucho y prefiero ponerla en la lavadora, ergo no voy a montar el chiringuito del bloqueo perfecto cada vez que eso pase.
En esta foto se aprecia un poco el desastre:
En fin, resignación, no queda otra. Al fin y al cabo, las mantas son para taparse y por lo menos, aunque pequeña para mi gusto, creo que cumplirá su cometido.
Por cierto, me parece que ya lo dije, pero mi idea inicial era llevármela al hospital a modo de amoroso arrullo porque me parece precioso que sea algo tejido a mano lo primero que envuelve al bebé. Pero luego recuperé la razón, menos mal, así que guardaré la manta en el armario para cuando el invierno llegue.
Detalles, aquí
En Ravelry hay docenas de diseños preciosísimos, aunque la mayoría requieren mucho trabajo para combinar colores, cortar y rematar hilos etc, y como yo tengo una laaaaaaaarga lista de cosas que quiero hacerle a mi bebé, opté por algo más sencillo.
Tengo una revista de Katia Bebé de hace como 8 años o así que me gusta mucho y en ella sale una manta de grannys muy sencilla que combina 4 colores, así que elegí 4 tonos que combinaran más o menos con la habitación y me puse a ello.
Al principio me vicié a tejer los cuadraditos, luego me desencanté un poco por la pesadez y porque tuve que pedir más lana, pero unas semanitas después decidí terminar rápido y en unos días la tuve lista.
No me gustaba el método que proponía Katia para unir los grannys porque yo prefería una costura invisible, así que busqué y busqué y al final di con este tutorial que está muy bien explicado, aunque a mí no me quedó del todo invisible.
Bueno, hasta aquí todo más o menos bien. El problema vino al hacer el borde, fue entonces cuando la neurona me traicionó y, en lugar de coger 4 puntos entre granny y granny cogí 6 más uno en el centro, es decir, casi el doble.
¿El resultado? Demasiados puntos, un borde muy ondulado y poco tiempo y paciencia para deshacer y volver a comenzar. Mierda.
En fin, hice lo que pude con el bloqueo, algo arreglé aunque tampoco me quedó bien del todo. Confieso que tampoco me maté mucho, más que nada porque me estaba dejando los riñones y porque, para qué engañarnos, hice la manta con lana superwash porque imagino que la lavaré mucho y prefiero ponerla en la lavadora, ergo no voy a montar el chiringuito del bloqueo perfecto cada vez que eso pase.
En esta foto se aprecia un poco el desastre:
En fin, resignación, no queda otra. Al fin y al cabo, las mantas son para taparse y por lo menos, aunque pequeña para mi gusto, creo que cumplirá su cometido.
Por cierto, me parece que ya lo dije, pero mi idea inicial era llevármela al hospital a modo de amoroso arrullo porque me parece precioso que sea algo tejido a mano lo primero que envuelve al bebé. Pero luego recuperé la razón, menos mal, así que guardaré la manta en el armario para cuando el invierno llegue.
Detalles, aquí
lunes, 24 de agosto de 2015
Yo no me olvido
Hace unas semanas, Silvia de Tejelandia se puso en contacto conmigo (entre otras personas) para pedirme colaboración en un sarao que está montando.
El lunes 21 de septiembre es el día mundial del Alzheimer, enfermedad que padeció su padre recientemente fallecido, y en homenaje a él y a todas las personas que la sufren quiere cubrir Sevilla, su ciudad, de flores. Flores de tela, de ganchillo, de fieltro, a dos agujas... flores de todos los tipos. Y para eso, claro, necesita flores, todas las flores hechas a mano que le podamos proporcionar.
Yo no quería quedarme al margen de la iniciativa, así que he puesto mi granito de arena.
Un granito muy humilde, pero mi granito. Hice las flores en una noche de insomnio... la última noche de insomnio embarazada que tuve, porque exactamente 24 horas después rompí aguas, ¡quién me lo iba a decir! Espero que este hecho me excuse un poco, son unas flores muy poco espectaculares... pero creo que cumplirán su cometido. Quise hacer más en otros modelos... pero no me dio tiempo ;)
Si queréis colaborar con Silvia podéis poneros en contacto con ella a través de la información que aquí os dejo.
El lunes 21 de septiembre es el día mundial del Alzheimer, enfermedad que padeció su padre recientemente fallecido, y en homenaje a él y a todas las personas que la sufren quiere cubrir Sevilla, su ciudad, de flores. Flores de tela, de ganchillo, de fieltro, a dos agujas... flores de todos los tipos. Y para eso, claro, necesita flores, todas las flores hechas a mano que le podamos proporcionar.
Yo no quería quedarme al margen de la iniciativa, así que he puesto mi granito de arena.
Un granito muy humilde, pero mi granito. Hice las flores en una noche de insomnio... la última noche de insomnio embarazada que tuve, porque exactamente 24 horas después rompí aguas, ¡quién me lo iba a decir! Espero que este hecho me excuse un poco, son unas flores muy poco espectaculares... pero creo que cumplirán su cometido. Quise hacer más en otros modelos... pero no me dio tiempo ;)
Si queréis colaborar con Silvia podéis poneros en contacto con ella a través de la información que aquí os dejo.
lunes, 8 de junio de 2015
Chaqueta de elfo para Roc
Parece mentira cómo pasa el tiempo. Hace un año o así nos
enterábamos de que el bebé que tenía Laia en su pancita era un niño, y hoy ya
tiene 7 meses y está hecho todo un bombón. ¿Dónde hay que firmar para que el
mío salga la mitad de guapo?
Por supuesto, desde el primer momento en que nos anunció
su embarazo yo empecé a pensar en qué podría tejer para el nuevo retoño. Se me
ocurrieron bastantes ideas, aunque al final me decidí por hacer la versión
infantil de esta chaqueta que tengo yo, puesto que sé que a Laia le gusta
mucho.
| la aplicación de delate es en realidad un bolsillito |
La chaqueta se me encalló bastante, la verdad. La empecé
con muchas ganas pero también pasaba semanas e incluso meses sin tocarla. Nació
el niño y yo sin terminarla, de hecho no la pude entregar hasta que no tuvo 5
meses. Al final me vino de perlas el haber elegido la talla de dos años, o
quizás fue precisamente eso lo que me hizo relajarme, no lo sé.
Es una chaqueta muy divertida, no sé si práctica, pero si
te va el estilo hippie-elfo-informal seguramente te llamará la atención. A mí
me entraron ganas de hacer una para mi vikingo, pero se me quitaron durante las
horas que pasé rematando la gran cantidad de hilos sueltos que quedan al final.
Pero en fin, nunca se sabe, siempre hay tiempo para hacerla… o no.
Detalles, aquí.
viernes, 7 de noviembre de 2014
Operación "Acabemos con los restos"
Este otoño ha hecho ya 7 años desde que decidí aprender a tejer. O lo que es lo mismo: 7 años acumulando lanas y restos de lanas.
Respecto a esto último (los restos) he tenido tres cosas muy claras desde el momento en que se me juntaron cuatro o cinco pelotillas:
1. Aquí no se tira nada y todo se aprovecha.
2. Con los restos haré básicamente mantas u otros proyectos un poco grandes. Los patucos y posa-vasos están bien sólo si tienes poca cosa.
3. No empezaré ningún gran proyecto, sea cual sea, hasta que tenga restos suficientes como para poder empezar algo con cara y ojos y no pasarme eones acumulando restos para completarlo.
Pues bien, los años fueron pasando, las cajas de restos se iban llenando y las ideas yendo y viniendo. Algunas de ellas las tengo muy claras desde hace mucho, mucho, mucho tiempo, otras todavía están madurando y otras han sido fruto de la improvisación.
Lo primero que empecé a hacer con los restos fue una manta que es un granny square gigante. Para ella estoy usando todo lo que tengo de grosor desde DK hasta bulky y no tiene ningún misterio: ganchillear un granny square infinito, cambiando la lana en cuanto se termina uniéndola a la siguiente con un nudo invisible (sin importar si está en el inicio o no de la vuelta) y seguir así ad aeternum hasta que me parezca del tamaño adecuado.
La comencé en abril del 2013 y por aquél entonces nació así:
Ahora ya está tal que así:
Es bastante grande, pero no lo suficiente, todavía le quedan mínimo uno o dos palmos. Estoy quemando muchísimos restos con ella, encantada de la vida me hallo.
Un proyecto que tenía muy claro que quería hacer eran lo que se conoce popularmente como Montser Socks. El nombre se debe a que el efecto que haces al usar todo tipo de coloridos de restos de lana de calcetines es bastante monstruoso (pero a la mar original y divertido).
No obstante, al contrario que con el granny gigante con el que voy tirando y punto, con los calcetines monstruosos sigo un patrón pre-definido que me he inventado. Para empezar, no uso ninguna lana con efecto "auto-rayas" (efecto jacquard sí). Teniendo en cuenta que cada color son 4 vueltas:
- Color A
- Color B
- Color C
- Color B
- Color C
- Color D
- Color F
- Color D
- Color F
Y así hasta que me harte, mismamente.
Con esta idea en la cabeza durante años, finalmente decidí empezarlos hace unas semanas en un impulso. Y tal cual los empecé así se quedaron, porque este otoño apremian otras cosas. No obstante, lo que pude tejer me resultó absurdamente divertido: hice una selección de los colores que iba a usar, los metí todos en una bolsa negra de proyectos e iba sacando las lanas a azar, dejando que fuera el destino quien decidiera las combinaciones.
Con lanas de calcetines y de tamaño similar estoy haciendo otra manta de ganchillo. Ésta es más currada, eso sí. Usando sólo tonos sólidos o semi-sólidos, tejo cuatro grannys de cada color (dos si son lilas, porque tengo muchos restos lilas) con la idea de que, al unirlos, salga algo aleatorio y multicolor. No tengo prisa, calculo que necesito unos 340 cuadrados para el tamaño que quiero y llevo unos 50, así que auguro que tardaré bastante en acabarla.
Además, hace poco decidí que las lanas de ese grosor las destinaría primero a los monster socks, así que puedo decir que es una manta de restos de los restos y de los restos que no quiero para calcetines.
La comencé este verano en una feliz estancia en un pueblo semi-abandonado de Huesca...
Y así está ahora la cajita con los tesoros:
Y con lo que me sobre de los calcetines y de la manta de grannys, haré otra manta que todavía no he decidido cómo será. Me la imagino rectanular en zig-zag y sin patron de colores alguno, para poder acabar con todo definitivamente, y seguramente será a ganchillo también. Lo que no he decidido es el tamaño, pero en cuanto lo decida no tardaré en comenzarla, estoy segura. De momento ya tengo apartados los restos que no me sirven ni para grannys ni para calcetines monstruosos:
Con todo esto tengo apañados casi todas las sobras excepto las de grosor tipo lace. Si no se me ocurre otra cosa mejor, lo que seguramente haga será doblarlas y usarlas para la manta de restos de restos de restos (la que no está empezada aún).
Pues ea, tres mantas y unos calcetines. Casi ná. Mucha fe y poco tiempo es lo que yo tengo, pero iré haciendo. Y si, mientras tanto, salen pequeños proyectos con los que emplear las sobras, ¡bienvenidos sean!
Respecto a esto último (los restos) he tenido tres cosas muy claras desde el momento en que se me juntaron cuatro o cinco pelotillas:
1. Aquí no se tira nada y todo se aprovecha.
2. Con los restos haré básicamente mantas u otros proyectos un poco grandes. Los patucos y posa-vasos están bien sólo si tienes poca cosa.
3. No empezaré ningún gran proyecto, sea cual sea, hasta que tenga restos suficientes como para poder empezar algo con cara y ojos y no pasarme eones acumulando restos para completarlo.
Pues bien, los años fueron pasando, las cajas de restos se iban llenando y las ideas yendo y viniendo. Algunas de ellas las tengo muy claras desde hace mucho, mucho, mucho tiempo, otras todavía están madurando y otras han sido fruto de la improvisación.
Lo primero que empecé a hacer con los restos fue una manta que es un granny square gigante. Para ella estoy usando todo lo que tengo de grosor desde DK hasta bulky y no tiene ningún misterio: ganchillear un granny square infinito, cambiando la lana en cuanto se termina uniéndola a la siguiente con un nudo invisible (sin importar si está en el inicio o no de la vuelta) y seguir así ad aeternum hasta que me parezca del tamaño adecuado.
La comencé en abril del 2013 y por aquél entonces nació así:
Ahora ya está tal que así:
Es bastante grande, pero no lo suficiente, todavía le quedan mínimo uno o dos palmos. Estoy quemando muchísimos restos con ella, encantada de la vida me hallo.
Un proyecto que tenía muy claro que quería hacer eran lo que se conoce popularmente como Montser Socks. El nombre se debe a que el efecto que haces al usar todo tipo de coloridos de restos de lana de calcetines es bastante monstruoso (pero a la mar original y divertido).
No obstante, al contrario que con el granny gigante con el que voy tirando y punto, con los calcetines monstruosos sigo un patrón pre-definido que me he inventado. Para empezar, no uso ninguna lana con efecto "auto-rayas" (efecto jacquard sí). Teniendo en cuenta que cada color son 4 vueltas:
- Color A
- Color B
- Color C
- Color B
- Color C
- Color D
- Color F
- Color D
- Color F
Y así hasta que me harte, mismamente.
Con esta idea en la cabeza durante años, finalmente decidí empezarlos hace unas semanas en un impulso. Y tal cual los empecé así se quedaron, porque este otoño apremian otras cosas. No obstante, lo que pude tejer me resultó absurdamente divertido: hice una selección de los colores que iba a usar, los metí todos en una bolsa negra de proyectos e iba sacando las lanas a azar, dejando que fuera el destino quien decidiera las combinaciones.
Con lanas de calcetines y de tamaño similar estoy haciendo otra manta de ganchillo. Ésta es más currada, eso sí. Usando sólo tonos sólidos o semi-sólidos, tejo cuatro grannys de cada color (dos si son lilas, porque tengo muchos restos lilas) con la idea de que, al unirlos, salga algo aleatorio y multicolor. No tengo prisa, calculo que necesito unos 340 cuadrados para el tamaño que quiero y llevo unos 50, así que auguro que tardaré bastante en acabarla.
Además, hace poco decidí que las lanas de ese grosor las destinaría primero a los monster socks, así que puedo decir que es una manta de restos de los restos y de los restos que no quiero para calcetines.
La comencé este verano en una feliz estancia en un pueblo semi-abandonado de Huesca...
Y así está ahora la cajita con los tesoros:
Y con lo que me sobre de los calcetines y de la manta de grannys, haré otra manta que todavía no he decidido cómo será. Me la imagino rectanular en zig-zag y sin patron de colores alguno, para poder acabar con todo definitivamente, y seguramente será a ganchillo también. Lo que no he decidido es el tamaño, pero en cuanto lo decida no tardaré en comenzarla, estoy segura. De momento ya tengo apartados los restos que no me sirven ni para grannys ni para calcetines monstruosos:
Con todo esto tengo apañados casi todas las sobras excepto las de grosor tipo lace. Si no se me ocurre otra cosa mejor, lo que seguramente haga será doblarlas y usarlas para la manta de restos de restos de restos (la que no está empezada aún).
Pues ea, tres mantas y unos calcetines. Casi ná. Mucha fe y poco tiempo es lo que yo tengo, pero iré haciendo. Y si, mientras tanto, salen pequeños proyectos con los que emplear las sobras, ¡bienvenidos sean!
lunes, 14 de julio de 2014
Granny-chales a raudales
Si tuviera que elegir mi patrón favorito de ganchillo, sin duda escogería este chal. Lo tiene casi todo excepto que es un poco grande para llevarlo como proyecto viajero.
Es el tercero que hago y ya estoy planeando el siguiente, esta vez con una lana más fina averquépasa.
El primero lo hice para mí y lo olvidé en el tren (cien veces me maldigo), el segundo fue para una ex-compañera de trabajo y el tercero ha sido para María, la chica que me hace los masajes que me permiten seguir tejiendo como si el mundo se fuera a acabar. Siempre me estaba diciendo lo mucho que le gustan y valora estas cosas (ella misma, a parte de los masajes, también se gana la vida con artesanía, aunque de otro tipo), así que me apeteció hacerle algo.
Y poca historia más tiene este chal, tan sólo decir que me vino de lujo en las 24 horas porque me ayudaba a cambiar de mano y de dinámica.
Como ya he dicho, tengo pensado empezar pronto una versión con lana lace o de calcetines, pero lo cierto es que me encanta cómo queda con la Noro Kureyon. Por cierto, ésta vez sólo dos nudos en 5 ovillos. Vamos mejorando, señor Noro, algún día tejeré algo sin encontrarme ni un sólo nudo.
Detalles, aquí.
Es el tercero que hago y ya estoy planeando el siguiente, esta vez con una lana más fina averquépasa.
El primero lo hice para mí y lo olvidé en el tren (cien veces me maldigo), el segundo fue para una ex-compañera de trabajo y el tercero ha sido para María, la chica que me hace los masajes que me permiten seguir tejiendo como si el mundo se fuera a acabar. Siempre me estaba diciendo lo mucho que le gustan y valora estas cosas (ella misma, a parte de los masajes, también se gana la vida con artesanía, aunque de otro tipo), así que me apeteció hacerle algo.
Y poca historia más tiene este chal, tan sólo decir que me vino de lujo en las 24 horas porque me ayudaba a cambiar de mano y de dinámica.
Como ya he dicho, tengo pensado empezar pronto una versión con lana lace o de calcetines, pero lo cierto es que me encanta cómo queda con la Noro Kureyon. Por cierto, ésta vez sólo dos nudos en 5 ovillos. Vamos mejorando, señor Noro, algún día tejeré algo sin encontrarme ni un sólo nudo.
Detalles, aquí.
lunes, 10 de marzo de 2014
Projecte M
En otoño de 2011 una chica cuyo nick respondía a "leucemia" me agregó como "amiga" en Ravelry. Como podéis imaginaros, ese alias despertó enormemente mi curiosidad, empecé a investigar y fácilmente llegué a su blog.
Tras "lecuemia" había una chica como tú y como yo llamada Mònika a la que, un mal día, le diagnosticaron la fatídica enfermedad. En ese espacio (su blog) ella se desfogaba y nos explicaba cómo era su día a día conviviendo con la leucemia, pero nunca de forma depresiva y morbosa, bien al contrario, sus escritos estaban llenos de un humor y optimismo que no dejaban de asombrarme y me llenaban de admiración. A parte de eso, Mònika también era una friki del ganchillo y en su blog mostraba los trabajos que hacía.
La seguía virtualmente con regularidad, silenciosa pero fiel. A pesar de admirarla, de que éramos compañeras de vicio y de que era clienta en Llanàrium, nunca le dejé un comentario ni me puse en contacto con ella de forma directa y, como habréis intuido ya, nunca podré hacerlo, porque Mònika nos dejó hace un año ya.
Ella tenía (y tiene) un montón de amigos y personas que la quieren. Entre ellos está sonieta, otra loca de las ganas que ha montado un buen sarao para rendirle un merecido homenaje a su compañera, pero también para recaudar fondos destinados a la Fundación Josep Carreras.
Colaborar es un placer y es facilísimo. Tenéis toda la información AQUÍ.
Yo ya he puesto mi granito de arena y he tejido mi tapete. Muy sencillo, eso sí, porque mi nivel de ganchillo da para poco más que eso, pero hecho con mucho amor y cariño, con una combinación de merino lace de Greta y una Drops Fabel para el acabado (la merino lace era un restillo que se me terminó inesperadamente).
De todas formas, aunque sencillo, me ha gustado este tapete, creo que voy a hacer algunos más de colores vivos para mi casa.
Detalles aquí.
Tras "lecuemia" había una chica como tú y como yo llamada Mònika a la que, un mal día, le diagnosticaron la fatídica enfermedad. En ese espacio (su blog) ella se desfogaba y nos explicaba cómo era su día a día conviviendo con la leucemia, pero nunca de forma depresiva y morbosa, bien al contrario, sus escritos estaban llenos de un humor y optimismo que no dejaban de asombrarme y me llenaban de admiración. A parte de eso, Mònika también era una friki del ganchillo y en su blog mostraba los trabajos que hacía.
La seguía virtualmente con regularidad, silenciosa pero fiel. A pesar de admirarla, de que éramos compañeras de vicio y de que era clienta en Llanàrium, nunca le dejé un comentario ni me puse en contacto con ella de forma directa y, como habréis intuido ya, nunca podré hacerlo, porque Mònika nos dejó hace un año ya.
Ella tenía (y tiene) un montón de amigos y personas que la quieren. Entre ellos está sonieta, otra loca de las ganas que ha montado un buen sarao para rendirle un merecido homenaje a su compañera, pero también para recaudar fondos destinados a la Fundación Josep Carreras.
Colaborar es un placer y es facilísimo. Tenéis toda la información AQUÍ.
Yo ya he puesto mi granito de arena y he tejido mi tapete. Muy sencillo, eso sí, porque mi nivel de ganchillo da para poco más que eso, pero hecho con mucho amor y cariño, con una combinación de merino lace de Greta y una Drops Fabel para el acabado (la merino lace era un restillo que se me terminó inesperadamente).
De todas formas, aunque sencillo, me ha gustado este tapete, creo que voy a hacer algunos más de colores vivos para mi casa.
Detalles aquí.
lunes, 24 de febrero de 2014
Punto de libro
Durante los últimos meses he contado con la inestimable ayuda de una persona maravillosa que ha estado haciendo las prácticas de empresa en uno de mis trabajos y que vale su peso en oro.
Por desgracia ya sabéis cómo son las cosas en este país: te desnucas como todos y trabajas lo mismo o más que los demás, pero como estás de prácticas no ves ni un céntimo y encima tienes que dar las gracias.
En fin, que yo no puedo ofrecerle un sueldo pero sí quería agradecerle de alguna manera su esfuerzo y demostrarle también cómo he llegado a apreciar su trabajo con nosotros. Como es una gran lectora, le he regalado un libro muy especial que sé que le va a llegar muy adentro, y dentro le puse un punto de libro que siempre había tenido ganas de ganchillear.
Detalles, aquí.
Por desgracia ya sabéis cómo son las cosas en este país: te desnucas como todos y trabajas lo mismo o más que los demás, pero como estás de prácticas no ves ni un céntimo y encima tienes que dar las gracias.
En fin, que yo no puedo ofrecerle un sueldo pero sí quería agradecerle de alguna manera su esfuerzo y demostrarle también cómo he llegado a apreciar su trabajo con nosotros. Como es una gran lectora, le he regalado un libro muy especial que sé que le va a llegar muy adentro, y dentro le puse un punto de libro que siempre había tenido ganas de ganchillear.
Detalles, aquí.
lunes, 4 de marzo de 2013
Chalmediocuadradodelaabuela v.2.0
Hace algunos meses conocí a una compañera de trabajo estupenda, una persona con la que enseguida congenié no sólo a nivel laboral sino también a nivel personal. Ella es de ese tipo de gente a quien te apetece mucho regalarle algo hecho a mano, porque sabes que lo va a apreciar y porque tienes ganas de demostrarle lo mucho que le tienes en estima.
Pero entonces un día, de repente, le dijeron que no hacía falta que volviera al trabajo. Fue algo totalmente inesperado. Recordé su historial personal y comprendí que ella no tardaría demasiado en volver a su tierra natal y que si quería regalarle algo tenía que darme prisa.
Al principio me agobié un poco porque me pilló totalmente por sorpresa y porque yo pensaba que tendría más tiempo para tejer algo relajadamente. Tenía muy claro que tenía que ser algo para abrigarle el cuello (ella me había lanzado más de una indirecta), pero probé varios proyectos y ninguno me convencía.
Cuando ya estaba muy frustrada me vino la luz (como suele pasar) y decidí tirar por el camino fácil, rápido, sencillo y bonito: un chal de medio granny square. La verdad, fue una idea brillante: tenía en el stash la lana perfecta para él, me apetecía muchísimo tejerlo y estaba 100% segura de que la combinación lana + patrón le iba a encantar a mi ex-compañera.
Lo pasé en grande haciéndolo, de corazón y además me sirvió para hacer una especie de "proceso de luto" de la situación.
En casita, con un buen té acompañándome, los puntos se tejían velozmente siempre y cuando Haiku no decidiera que hacía demasiado rato que no le hacía caso y se sentara encima mío pidiendo mimos y atención.
También me lo llevé de excursión a la montaña. Guardo buenos recuerdos de ese día.
Se lo di varios días después de terminarlo y me dio tiempo de despedirme de ella. Tal y como me pensaba, lo valoró y agradeció de manera infinita. Yo sé que le va a dar mucho uso en su pueblo de Albacete y me consuela que con él se lleva un pequeño buen recuerdo de Barcelona.
Acerca del chal, tengo que decir que yo no soy de repetir patrones pero que creo que éste es uno de esos básicos de los que nunca te cansas de hacer, como unos calcetines sencillos. Se teje de forma espectacularmente rápida y es una fantástica manera de rebajar el stash. Yo tenía el mismo pero diferente y personalmente era mi chal favorito, pero un mal día lo perdí en el tren...
Los colores de la lana elegida (Mondial Colorado) me encantan, pero jamás de la vida volveré a trabajar con ella, porque hace un efecto afieltrado-pelusa-moquetabarata que no me ha gustado nada de nada. Además, es 50% acrílico pero no puede meterse en la lavadora. Nunca más, Santo Tomás.
(el color real se aprecia mejor en estas fotos)
Usé 5 ovillos y me quedé a unos 10 o 12 piquitos por cerrar, tuve que usar unos restos de Rowan Felted Tweed para terminarlo, pero no se nota demasiado.
Detalles aquí.
Pero entonces un día, de repente, le dijeron que no hacía falta que volviera al trabajo. Fue algo totalmente inesperado. Recordé su historial personal y comprendí que ella no tardaría demasiado en volver a su tierra natal y que si quería regalarle algo tenía que darme prisa.
Al principio me agobié un poco porque me pilló totalmente por sorpresa y porque yo pensaba que tendría más tiempo para tejer algo relajadamente. Tenía muy claro que tenía que ser algo para abrigarle el cuello (ella me había lanzado más de una indirecta), pero probé varios proyectos y ninguno me convencía.
Cuando ya estaba muy frustrada me vino la luz (como suele pasar) y decidí tirar por el camino fácil, rápido, sencillo y bonito: un chal de medio granny square. La verdad, fue una idea brillante: tenía en el stash la lana perfecta para él, me apetecía muchísimo tejerlo y estaba 100% segura de que la combinación lana + patrón le iba a encantar a mi ex-compañera.
Lo pasé en grande haciéndolo, de corazón y además me sirvió para hacer una especie de "proceso de luto" de la situación.
En casita, con un buen té acompañándome, los puntos se tejían velozmente siempre y cuando Haiku no decidiera que hacía demasiado rato que no le hacía caso y se sentara encima mío pidiendo mimos y atención.
También me lo llevé de excursión a la montaña. Guardo buenos recuerdos de ese día.
Se lo di varios días después de terminarlo y me dio tiempo de despedirme de ella. Tal y como me pensaba, lo valoró y agradeció de manera infinita. Yo sé que le va a dar mucho uso en su pueblo de Albacete y me consuela que con él se lleva un pequeño buen recuerdo de Barcelona.
Acerca del chal, tengo que decir que yo no soy de repetir patrones pero que creo que éste es uno de esos básicos de los que nunca te cansas de hacer, como unos calcetines sencillos. Se teje de forma espectacularmente rápida y es una fantástica manera de rebajar el stash. Yo tenía el mismo pero diferente y personalmente era mi chal favorito, pero un mal día lo perdí en el tren...
Los colores de la lana elegida (Mondial Colorado) me encantan, pero jamás de la vida volveré a trabajar con ella, porque hace un efecto afieltrado-pelusa-moquetabarata que no me ha gustado nada de nada. Además, es 50% acrílico pero no puede meterse en la lavadora. Nunca más, Santo Tomás.
(el color real se aprecia mejor en estas fotos)
Usé 5 ovillos y me quedé a unos 10 o 12 piquitos por cerrar, tuve que usar unos restos de Rowan Felted Tweed para terminarlo, pero no se nota demasiado.
Detalles aquí.
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